EMPRESAS EN CRISIS
El comité de Everest negocia un ERE de suspensión para toda la plantilla
Los sindicatos quieren facilitar que los trabajadores cobren el desempleo

Los trabajadores de Everest esperan una solución para la actividad de la empresa
El comité de empresa de Everes negocia actualmente un ERE de suspensión de empleo para la totalidad de la plantilla. La deuda de las siete nóminas que arrastran los trabajadores coloca a las familias en una situación precaria por lo que los representantes de los trabajadores solicitaron al administrador concursal la suspensión del empleo para el 100% de la plantilla comercial, talleres y distribución, en la que trabajan casi 400 trabajadores. El presidente del comité de empresa, Enrique Reguero, confirmó ayer el inicio de las negociaciones que se ha planteado «por razones económicas y para facilitar que los trabajadores puedan cobrar el paro debido a la situación económica que atraviesan al llevar varios meses sin cobrar». El comité de empresa busca un proceso común para todos los trabajadores, a los que tendrán que despedir para cobrar el paro mientras se resuelve el concurso de acreedores para las tres empresas de Everest.
La deuda de siete nóminas tiene a las familias al límite hasta el punto de que algunas están amenazadas de desahucio.
El administrador concursal ya ha comunicado el concurso de acreedores voluntario de Editorial Everest y Everest de Ediciones y Distribuciones. Según prevé la Ley Concursal, la comunicación de los créditos de los acreedores de la entidad concursada deberá realizarse dentro del plazo de un mes a contar desde el día siguiente a la publicación en el Boletín Oficial del Estado el 15 de mayo.
Los administradores solidarios de las dos concursadas mantienen sus facultades de administración y disposición de patrimonio. También se llama a los acreedores a comunicar su situación.
Cooperativa
La situación por la que atraviesa la empresa llevó a los trabajadores a plantear una cooperativa para mantener el empleo y la actividad de la empresa.
La Junta de Castilla y León condiciona el crédito de 3,2 millones para reflotar Everest a la llegada de un nuevo propietario. Los trabajadores tocan todas las puertas para arreglar la situación y han mantenido reuniones con políticos de todos los colores para intentar mantener la actividad de la empresa. Botines se convirtió hace días en el epicentro de las movilizaciones de los trabajadores de la editorial Everest, que recibieron el apoyo de cientos de leoneses que quisieron participar en la carrera solidaria convocada para respaldar la lucha de la plantilla por mantener la actividad de la compañía y los puestos de trabajo.