Carlos Macaya presidente Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME)
«La gestión clínica suprimirá actos sanitarios que no mejoran la salud»
Carlos Macaya ofreció ayer una conferencia a los especialistas del servicio de Cardiología del Hospital de León. El jefe del servicio de Cardiología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid está en contra de la dispersión sanitaria. «Hay que concentrar volumen de actividad»

Carlos Macaya, ayer en el Hospital de León.
Elogia tanto la estructura como la configuración tecnológica y profesional del servicio de Cardiología. Carlos Macaya impartió ayer una conferencia sobre gestión clínica, un proceso que considera necesario para garantizar la permanencia de la sanidad pública.
—¿Qué valoración hace del servicio de Cardiología del Hospital de León?
—Tiene espacios envidiables y muy bien equipados tecnológicamente. Las salas de intervencionismo cardiovascular son modernas y actuales. Quizás echo en falta, por poner un pero, el desarrollo de la arritmología, que está por detrás de otras áreas como son las técnicas no invasivas o la hemodinámica y cirugía intervencionista. El problema de las arritmias es cada vez más frecuente y tratable en salas especiales de electrofisiología. El personal de cardiología intervencionista de León está reconocido a nivel nacional. También es reconocida su faceta investigadora. Eso llama la atención cuando visitas el servicio.
—¿Ve al servicio preparado para asumir el reto de unidad de gestión clínica?
—Creo que si. El reto de liderar y desarrollar la gestión clínica no es un problema de estructura hospitalaria sino de si los profesionales lo desean y son capaces de afrontarlo. Hay que romper muchas inercias que frenan el desarrollo de la gestión clínica. Si la administración sanitaria es capaz de hacer cómplices a los profesionales para alcanzar los objetivos creo que lo deben hacer. Es negociable el cómo se va a implementar pero no es discutible el concepto, que está aceptado por todas las organizaciones sanitarias. La gestión clínica es una herramienta que va a facilitar la sostenibilidad y la solvencia del Sistema Nacional de Salud (SNS). Va a mejorar la eficiencia y para eso hay que utilizar los recursos de una forma más racional para lograr una mayor calidad asistencial. Aquí hay una buena dotación tecnológica y unos buenos profesionales y eso hay que utilizarlo ahora para alcanzar la excelencia asistencial.
—Hay sectores que opinan que la eficiencia significa recortes y privatización.
—La gestión clínica no es ahorro. Si gastamos menos lo reinvertimos en sanidad. Hay que tener resultados en salud. No es privatización porque se realiza en un marco del SNS. Es responsabilizar a los médicos y otorgarles capacidad de tomar decisiones. Los médicos tienen que agruparse en unidades multidisciplinares, en redes asistenciales. No vamos a duplicar servicios y carteras de servicios. Lo racional es que la red gire en torno al hospital y todas las áreas de la geografía y hospitales comarcales se articulen y se cree una unidad de los procesos cardiovasculares. Esa actividad tiene que alinearse con los objetivos de la administración sanitaria y plasmarse en un contrato de gestión con objetivos e indicadores de prestación sanitaria y de coste. Todo esto tiene que estar soportado por una plataforma tecnológica de información de calidad y continua. La implementación de las TIC’s es fundamental. El SNS está muy retrasado en la implantación de esta tecnología. Hay que medir indicadores de calidad asistencial y de coste. Lo que vamos a medir ahora son resultados en salud. No vamos a medir intervenciones o estancias hospitalarias. El hacer encuestas de satisfacción de los pacientes que recuerdan a las encuestas de los hoteles no es suficiente. Lo más importante es hacer seguimiento y ver los resultados a lo largo de la vida.
—¿Quiere decir que ahora se aplican técnicas y protocolos que no sirven para mejorar la salud de los pacientes?
—Efectivamente. Hay que replantearlos. Las sociedades científicas ya las han identificado por especialidades. Se están aplicando recomendaciones obsoletas que hay que retirar. Hacer más no significa hacerlo mejor. La cercanía de la sanidad no indica mejores resultados. El eslogan de ‘la sanidad más cerca de ti’ no es correcto y da lugar al equívoco. La sanidad compleja con seguridad y con buenos resultados se obtiene allí donde se hace un volumen importante de actividad. Hay que concentrar la actividad.
—Enfermería es el sector sanitario que más ha plantado cara a la gestión clínica.
—A enfermería se le trata de instrumentalizar y enfrentarla a la actividad médica, cuando son dos profesiones que están condenadas a entenderse e históricamente se han entendido muy bien. No son enemigos competidores. La enfermería tiene que jugar un papel más relevante en el nuevo modelo asistencial dedicado a la cronicidad y en la educación sanitaria. Pero no tiene sentido entrar en el debate de la prescripción. Ese no es el problema del SNS. El papel tienen que jugarlo en el nivel asistencial. Cuando un paciente se pone enfermo no creo que vaya a una enfermera. El médico prescribe el tratamiento y enfermería tiene que hacer las indicaciones terapéuticas. Enfermería está a uñas porque cree que van a ser coordinadas por el mejor capacitado. La mayor parte de las veces será el médico, pero habrá otras que serán dirigidas por una enfermería responsable. La gestión clínica no es un invento de los médicos.