Amnistía Internacional protesta en Botines contra la ley mordaza
Convoca mañana a las 12.00 un teatro para ilustrar la situación.

Luis, Rubén González y Elisa, en un momento de la rueda de prensa de ayer.
Amnistía Internacional en León celebrará mañana, a partir de las 12.00 de la mañana, una sesión de teatro confines explicativos para ilustrar a los leoneses sobre las consecuencias de la ley mordaza para los ciudadanos, una vez que se considere en vigor a partir de julio.
Rubén González, en calidad de portavoz del colectivo, ofreció ayer una rueda de prensa en la sede de AI acompañado de Elisa (Stop Desahucios) y Luis (Liga Universitaria Estudiantil).
«Los ciudadanos tendrán menos garantías», explicó González. «Hay varias conductas que reciben una sanción mucho más severa y se instaura de forma definitiva la presunción de veracidad de la autoridad, con lo cual lo que diga un policía es irrebatible. La grabación y toma de imágenes queda muy limitada y hay varias situaciones abusivas que quedan en un estado de impunidad absoluto», explicó.
Expulsiones en caliente
«Se trata de una reforma que castiga la disconformidad. Habilita la cobertura legal para las expulsiones en caliente y entra en una serie de cuestiones que atentan contra los derechos humanos».
Las acampadas, las mareas espontáneas o los descolgamientos por las fachadas quedan terminantemente prohibidos con la nueva legislación. «Varios partidos han hablado ya de derogarla, pero mientras quieren hacerlo y no, se habrán pasado las elecciones. Y es justo lo que se busca, que hasta las generales solamente se pueda decir lo bien que está todo sin opción para la protesta». A tal efecto se pone en escena mañana el teatro explicativo: «Se trata de mostrar a los ciudadanos cómo les va a afectar la ley mordaza en su vida habitual y qué cambios va a haber».
Los representantes de la Liga Universitaria y Stop Desahucios también se expresaron en términos similares: «Es una forma de amedrentar a los ciudadanos. Así, a partir de ahora, una persona se lo pensará dos veces antes de poner una pancarta», explicaron.
«La nueva ley prohibe los escraches y los despliegues que formaciones como Greenpeace habían hecho famosas en los últimos tiempos. Las ocupaciones de los bancos pasarán a tener otra consideración bien diferente. Y los ciudadanos no podemos permitirnos una cosa así».