ARRANCA LA LEGISLATURA
Salguero, López Benito y Rajoy lideran el gobierno de Silván para León
El nuevo alcalde da el poder orgánico a Rajoy y fía a Salguero la negociación de los acuerdos y coloca en la órbita de su núcleo duro a López Benito en Obras y Franco en Urbanismo

Silván saludó a trabajadores del Ayuntamiento en su primer día como alcalde
Con 33 áreas de gobierno definidas y nueve piezas en las que encajarlas, el alcalde de León, Antonio Silván, exhibió ayer el puzzle del equipo de gobierno del Ayuntamiento. Un diseño cuadrado a partir de dos pilares: la apuesta clara por Fernando Salguero como portavoz para intermediar con el resto de los grupos en la búsqueda de apoyos para los acuerdos, además de responsable de Seguridad y Movilidad, y el agrupamiento de todo el poder orgánico alrededor de Agustín Rajoy, quien a mayores de la Concejalía de Hacienda que ya tuvo en los últimos cuatro años asume ahora el control de Personal y Régimen Interior. Ahí reside el núcleo duro. Mientras, en su órbita se cuela de nuevo José María López Benito, quien repite en Deportes y recupera Obras y Alumbrado, dos áreas en las que ya maniobró en su etapa con Mario Amilivia, y encuentran acomodo dos mujeres: Margarita Torres, que aúna Patrimonio y Turismo con el ‘santo grial’ como aval, y Ana Franco, quien como persona de máxima confianza del líder popular recibe la difícil encomienda de hacerse cargo de la gestión de Urbanismo y Medio Ambiente, que quedó huérfana con el abandono de Marco Rodríguez Vidal antes de tomar posesión.
El resto se reparte en la división de un poder municipal con menos concejalías que nunca en la historia. Con nueve miembros, que serán todos tenientes de alcalde y formarán parte de la junta de gobierno municipal, Silván afronta un mandato en el que ayer volvió a insistir en que se marca como reto «trabajar bajo el principio de diálogo, participación e implicación con el resto de grupos políticos». No puede ser de otra forma con tan sólo 10 votos en un arco municipal de 27 ediles y seis partidos políticos en el que por ahora tan sólo cuenta, aunque no de manera incondicionada, con el sustento de los cuatro ediles de Ciudadanos para sacar adelante los proyectos y acuerdos.

De izquierda a derecha, José Antonio Maté (jefe de gabinete), Agustín Rajoy, Ana Franco, Aurora Baza, Margarita Torres, Antonio Silván, Fernando Salguero, Javier García-Prieto, Marta Mejías, Pedro Llamas y José María López Benito ayer en San Marcelo, en su primera reunión de trabajo tras la investidura del sábado. FOTO: RAMIRO
El apoyo de la formación naranja empezará por ‘recompensarlo’ el nuevo regidor de la ciudad con su entrada en la junta de gobierno, con voz, pero sin voto, ni derecho a dieta de asistencia. Ni siquiera se sabe aún cuántos miembros del partido de Albert Rivera irán y cómo habrá que articular la presencia, puesto que requiere una invitación específica para cada cita semanal, pero de momento ayer quedó ya establecido el compromiso, después de la reunión celebrada entre Silván y la portavoz de Ciudadanos, Gemma Villarroel.
Por el despacho del alcalde pasaron ayer también los representantes del resto de portavoces: el socialista José Antonio Diez, que mostró su disgusto por haber sido relegado al segundo lugar en el orden de citas detrás de Villarroel; el líder de León Despierta, Óscar Fuentes; y el leonesista Eduardo López Sendino. Sólo faltaron los representantes de León en Común, Victoria Rodríguez y Santiago Ordóñez, quienes aludieron a que no habían sido «localizados» y avanzaron que se reunirán «en los próximos días». Contactos que, en todo caso no pasaron más allá del protocolo y que tendrán que continuar en las próximas fechas para cerrar la organización de la corporación: las comisiones informativas, el cobro de las dietas, las dedicaciones exclusivas que le caen a cada grupo político y el personal de confianza al que tienen derecho.
Esta interlocuicón constante con el resto de grupos políticos, en la que será pieza clave Salguero pero también López Benito, se da porque la situación «es la que es», como admitió Silván. «Los leoneses han hablado, yo he entendido perfectamente el mensaje y además ese mensaje coincide perfectamente con mi forma de pensar», recalcó el nuevo alcalde, quien abundó en que por su «forma de ser» ha demostrado que «el entendimiento, acuerdo y consenso» forma parte de su «permanente hoja de ruta».
Revestido en este argumento, Silván incidió en que quiere que el Ayuntamiento sea «un proyecto compartido, de todos, abierto». «Las propuestas que estén dentro de la normativa, de la legalidad, del sentido común y que sean buenos para los cvecinos serán apoyados, vengan de donde vengan», subrayó el alcalde, quien ´recordó que la corporación la forman «27 representantes de los leoneses».
Villarroel salia del despacho cuando le tocaba el turno a Diez. Un orden que el líder socialista hiz ver a Silván que iba en contra del número de concejales. FOTO: JESÚS F. SALVADORES