EL CRIMEN DE ISABEL CARRASCO
Triana exige su libertad porque encubrir a su madre no es delito
La defensa alega un «delicado» estado mental por el acoso

Triana y su madre en una foto de archivo
Triana Martínez, imputada por su presunta participación en la muerte violenta de Isabel Carrasco, solicitó ayer por segunda vez su puesta en libertad, ahora a la Audiencia Provincial, por entender que no hay motivos suficientes para que continúe recluida en el Centro Penitenciario Provincial de Villahierro.
José Ramón García García, letrado que representa los intereses de la joven y de su madre, la asesina confesa Montserrat González, sostiene en su escrito dirigido al Palacio de Justicia que no hay argumentos que sostengan la privación de libertad de Triana puesto que su único delito es encubrir a su madre, circunstancia que se contempla como eximente en el Código Penal ya que las relaciones familiares de primer grado permiten este tipo de comportamientos sin considerarlos contrarios a derecho.
La anterior propuesta fue resuelta por la titular del juzgado de Instrucción número 4 de los de León, Teresa de la Peña, que acababa de recuperar su puesto ocupado de forma provisional por Sonia González, la jueza de adscripción territorial que cargó con la práctica totalidad de la instrucción. De la Peña consideraba en su auto que existía riesgo notable de fuga en el caso de Triana y rechazó la petición.
«Mas aún existe ahora la necesidad de confirmar su prisión habida cuenta la conclusión de la instrucción donde se acaba de dictar el auto de apertura de juicio oral, con lo que la celebración del juicio será inmediata, de suerte que se trata de garantizar su presencia y por lo tanto evitar el riesgo de fuga atendida la entidad de los hechos por los que se le acusa, y las penas que se solicitan para ella, 20 años de prisión como autora de un delito de asesinato en concurso con un delito de atentado a la autoridad, más 3 años de prisión por tenencia ilícita de armas, más las accesorias correspondientes», explicó la jueza en su auto de 27 de abril de 2014.
Triana, según su defensor, «no presenta trastorno mental , pero sí tiene un trastorno dependiente de la personalidad, con una especial vinculación a su madre. Ha sufrido en sus carnes la persecución de Isabel (Carrasco), atravesando muy difíciles momentos, llegando a perder en varios años hasta 25 kilos de peso, necesitando tratamiento médico. El apoyo en esos difíciles momentos siempre ha sido su madre, con quien ha tenido confidencias diversas. Por ello las ideas homicidas de su madre en un principio no encuentran contestación enérgica y contraria por parte de Triana, llegando incluso a mirarle en internet revólveres y armas, si bien llega un momento en que ve que es una locura y trata de convencerla para que se olvide».