TRIBUNALES
El parricida de Moraña ya forma parte de la lista de reclusos de Villahierro
El sospechoso de acabar con la vida de sus hijas llegó a León a media tarde de ayer.

El furgón que trasladaba a David Oubel Renedo, en el momento de llegar a la prisión de Villahierro a media tarde de ayer.
David Oubel Renedo, el asturiano residente en Moraña (Pontevedra) acusado de acabar con la vida de sus dos hijas de cuatro y nueve años presuntamente como venganza contra su ex mujer, forma parte ya de la nómina de reclusos del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro y durmió anoche por primera vez en la cárcel que asienta sus dominios en Mansilla de las Mulas.
El furgón de la Guardia Civil que transportaba a Oubel Renedo desde la prisión de A Lama, tras haber declarado por la mañana en los juzgados de Caldas de Reis, llegó a la prisión a media tarde, después de un largo viaje de casi cinco horas que puso fin a una jornada maratoniana.
A las siete de la mañana, Oubel Renedo estaba preparado para acudir a los juzgados de Caldas de Reis donde la instructora del número 1 de Primera Instancia realizó una serie de diligencias que consideraba imprescindibles.
Pese a que se había especulado con la posibilidad de que se le realizase un test de facultades mentales para evaluar su imputabilidad, finalmente se decidió que esa parte del procedimiento quede para más adelante.
No obstante, la parte de ayer de las diligencias fue practicada por un médico forense en presencia del letrado defensor del individuo. Ninguno de los dos quiso hacer declaraciones a los medios de comunicación presentes a la salida del trámite, que se prolongó hasta poco antes de las doce de la mañana. Un grupo de vecinos se habían apostado en las inmediaciones de los juzgados de Caldas y se escucharon algunos gritos a su salida del trámite judicial. Fueron pocos, en comparación con los que se habían acercado a la zona el pasado sábado. Por si acaso, se había establecido un cordón de seguridad importante.
Largo desplazamiento
Finalizada su labor en los juzgados, se determinó su traslado de nuevo a la prisión de A Lama donde almorzó y a media tarde culminó el desplazamiento hacia León, a cargo de una unidad de la Guardia Civil de la provincia de Pontevedra. El interno quedó sometido al protocolo anti suicidios que determina para estos casos el manual de funcionamiento de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias.
«Cuando el ingreso procede de otro establecimiento penitenciario, bien por asignación de nuevo destino, por diligencias judiciales o por tránsito de conducción, se revisará la documentación que acompaña al interno, y en especial la posible existencia intentos previos de suicidio o la inclusión, actual o anterior, en el Protocolo de Prevención de Suicidios», explica el reglamento.
A su llegada a prisión, se siguieron los trámites habituales para este tipo de circunstancias. No hubo especiales medidas de seguridad. Ni hubo tampoco un gran despliegue de medios informativos. Nada. Calma y tranquilidad. Temperaturas altas en torno a los 34 grados y un fuerte viento muy seco y tórrido. Poco más.
Oubel Renedo fue recluido en el módulo de ingreso, a la espera de comprobar cuál es su adaptación a su nueva vida, momento en el que se evaluará la posibilidad de que se quede en el módulo de enfermería o de ingresarlo en alguno de los de presos de estas características.