Diario de León

Everest se precipita a la liquidación en un mes sin compradores ni solución laboral

Los trabajadores reclaman que la empresa patrimonial de la familia entre en el concurso.

Los representantes de los comités de Everest, ayer.

Los representantes de los comités de Everest, ayer.

María Jesús Muñiz Prieto
León

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El grupo editorial Everest se precipita hacia la liquidación sin que se haya concretado ninguna de las opciones de compra, y sin solución para los alrededor de 200 trabajadores que continúan ‘entrampados’ en las tres empresas de la sociedad sobre las que se ha declarado concurso de acreedores. Otros 120 empleados han optado por abandonar la empresa para rehacer su vida laboral. El 30 de septiembre es la fecha límite marcada por el Juzgado de lo Mercantil de León para dar por resuelta la liquidación del grupo, ante la imposibilidad de viabilidad del proyecto, según explicaron ayer los responsables sindicales a una asamblea de trabajadores marcada por una baja participación.

Desde los comités Enrique Reguero señaló que en las últimas semanas han mantenido silencio a la espera de que se concretara alguna de las opciones de compra del histórico grupo editorial leonés, «para no enturbiar el proceso con protestas». Pero el resultado ha sido nulo. Ni otras compañías editoriales ni fondos de inversión, ni siquiera las iniciativas de mediación, como la protagonizada por el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, han dado fruto. «Lo cierto es que nadie ha depositado el exigido aval de 100.000 euros exigido en el Juzgado para formalizar una oferta de compra. «Quizá estén esperando a que se liquide el grupo y se despida a todos los trabajadores, para comprar a precio de saldo y volver a contratar a los mismos en otras condiciones», lamentó Reguero.

Los trabajadores culpan «directamente a la familia López Varela de haber echado a perder Editorial Everest. No es creíble que en el último ejercicio (2014) se registrara una facturación de 18 millones de euros, con instalaciones y equipos de su propiedad, y que nos veamos abocados a la liquidación y la extinción de los 320 empleos del grupo».

De hecho, desde la representación sindical recuerdan que en otras pequeñas empresas familiares se han hecho despidos colectivos y están en preconcurso de acreedores. «En todas menos en Everhouse, la matriz patrimonial del grupo, donde creemos que está el dinero, a parte de los paraísos fiscales, que para eso la familia tiene buenos abogados». Una evidencia por la que insisten en que todas las empresas familiares entren en el proceso del concurso de la editorial. «Es evidente que ha habido ingeniería financiera entre las empresas del grupo».

Aunque los trabajadores aseguran que no tirarán la toalla hasta el último momento, reconocen que la situación es muy difícil. No descartan tampoco la opción de la cooperativa, aunque reconocen que no es fácil y que no tienen la disponibilidad financiera necesaria para ponerla en marcha.

Lamentan también que políticos e instituciones les hayan olvidado «nada más que han pasado las elecciones. Hasta entonces se reunían con nosotros, ahora nos han olvidado, como todo lo que tiene que ver con León». Por eso lanzan «un nuevo SOS a las instituciones y la sociedad leonesa», y convocarán la próxima semana una nueva concentración «lanzando un nuevo mensaje de socorro para conservar nuestros empleos».

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