La Junta exigirá la ITE a otros nueve municipios de la provincia este año
La Inspección Técnica de Edificios ya afectaba antes a ocho ayuntamientos.

Imagen de archivo de un edificio en Navatejera (Villaquilambre).
Las poblaciones de Villaquilambre, Valverde de la Virgen y Cacabelos deberán realizar la Inspección Técnica de Edificios a partir del próximo mes de octubre, de acuerdo a las exigencias de la Junta de Castilla y León, que a través de la Consejería de Fomento, impulsa esta iniciativa que actualmente ya afectaba a León, Ponferrada y San Andrés del Rabanedo.
Los cambios en la normativa implican que la ITE parcial se aplique también a Astorga, La Bañeza, Bembibre, Valencia de Don Juan y Villablino, en su condición de poblaciones que suman entre 5.000 y 20.000 habitantes. La ampliación de la normativa referente a la ITE parcial afecta a partir de ahora también a Camponaraya, Carracedelo, Chozas de Abajo, Sariegos, Valdefresno y Toral de los Vados.
Los propietarios de los edificios tienen la obligación de cumplir con la inspección. En los que cuentan con régimen de propiedad horizontal, la orden se cumple a través de la comunidad de propietarios. El ayuntamiento de cada municipio y la Junta de Castilla y León ejercen la función de control de la revisión, que se lleva a cabo por un técnico competente, normalmente aquellos que lo sean para proyectar o dirigir la ejecución de cada tipo de edificio.
Conservación
La persona encargada analiza el estado de conservación del edificio, para lo cual detalla las deficiencias y los desperfectos observados e indica si reúne condiciones de seguridad, con especial atención a los elementos vinculados directamente a la estabilidad, consolidación estructural, estanqueidad y, en general, a la seguridad del edificio y de las personas, tales como la estructura, la cimentación y las fachadas exteriores, interiores y medianeras, así como las cubiertas, azoteas, voladizos, antenas, marquesinas y demás elementos susceptibles de desprendimiento.
A su vez, el técnico valora la seguridad estructural, de forma que no se produzcan en el edificio, o en partes del mismo, daños que tengan su origen o afecten a la cimentación, los soportes, las vigas, los forjados, los muros de carga u otros elementos estructurales, y que comprometan la resistencia mecánica y la estabilidad del edificio.
También la seguridad en caso de incendio, de forma que los ocupantes puedan desalojar el edificio en condiciones eficientes, se pueda limitar la extensión del fuego dentro del edificio y de los colindantes y se permita la actuación de los equipos de extinción y rescate.
Finalmente, la seguridad de utilización, para que el uso normal del edificio no suponga riesgo de accidente para las personas.
Según informa la consejería de Fomento, es necesario controlar las condiciones de salubridad, ornato público, accesibilidad y habitabilidad según el uso del edificio inspeccionado, indicando las deficiencias y desperfectos observados. Aquí se incluye la certificación de la eficiencia energética de los edificios. También si el edificio cuenta con los servicios mínimos exigibles y se destina al uso previsto.
En caso de que la ITE no sea favorable, el técnico indicará las obras, trabajos de conservación y demás medidas que sean precisas para mantener o reponer las condiciones exigibles, incluido un calendario de plazos para su ejecución.
En caso de que la ITE no sea favorable el técnico indicará las obras, trabajos de conservación y demás medidas que sean precisas para mantener o reponer las condiciones exigibles, incluyendo un calendario de plazos para su ejecución, siempre según la Junta.