Los créditos para hipotecas crecen en 15 millones en la primera mitad de este año
A pesar de que el conjunto de los créditos que tienen suscritos las familias leonesas siguen menguando, en la primera mitad del año las hipotecas firmadas en la provincia han marcado un cambio de tendencia, por primera vez desde el inicio de la crisis. Entre enero y junio se firmaron 105 hipotecas más que en el mismo período del año anterior, por un importe de 104 millones de euros. Esto supone que el endeudamiento inmobiliario de los leoneses dejó de caer por primera vez desde el ejercicio de 2007, y comienza una recuperación aún tímida, pero que al menos supone un cambio de tendencia.
Según la estadística del INE, en los primeros seis meses de este año se firmaron en la provincia 1.263 hipotecas, por un importe de 104 millones de euros. Son quince millones más que en la primera mitad del año pasado, y 105 documentos más firmados, la mayoría de ellos sobre viviendas.
En conjunto el año pasado se firmaron 2.247 hipotecas, por un importe de 181 millones de euros. Apenas un 8% del importe por el que se endeudaron los leoneses por el mismo concepto en el ejercicio de 2007. Entonces se firmaron en un solo ejercicio 17.367 hipotecas, que suponían un endeudamiento de 2.117 millones de euros.
Hasta el año 2010 el descenso en el número de hipotecas y el importe por el que se firmaron en la provincia sufrió un brusco descenso anual, pero ha sido a partr de 2011 cuando las cifras han registrado descensos porcentualmente más acusados.
Con todo, el endeudamiento de las familias sigue adelgazando también en este capítulo. Según señala Analistas Financieros Internacionales, a día de hoy se amortizan anualmente un 8% de los préstamos hipotecarios; mientras que la nueva contratación aumenta a ritmos de apenas un 4%. Incluso menos en la provincia de León, como reflejan los datos.
Además, la ‘apertura del crédito’ por parte de las entidades es selectiva: a pesar de los bajos tipos de interés, en mínimos históricos, sólo se conceden a clientes que con garantías de solvencia difícilmente alcanzables para muchos. La recuperación será lenta.