León y Valladolid se citan para una reunión histórica de sus alcaldes el día 1 de octubre
Ambos regidores intercambian ‘tuits’ y abren una etapa de entendimiento cordial.

Será un encuentro histórico. Los alcaldes de León (PP) y Valladolid (PSOE) intercambiando visitas institucionales de cortesía, algo que había sido imposible durante los últimos 20 años con León de la Riva como alcalde de la capital vallisoletana. Pero el cambio de corporaciones en ambos municipios, pese a tener gobiernos de partidos opuestos, hará posible el 1 de octubre este encuentro, una especie de entente cordiale establecido para coser Castilla y León.
El alcalde de León, Antonio Silván, explicó ayer que la invitación hay que enmarcarla «dentro de la normalidad institucional» que debe existir entre los dos máximos representantes municipales de dos grandes capitales de Castilla y León. «Cada vez estamos más cerca y el tren de alta velocidad facilita esa cercanía; León y Valladolid a un paso».
Para Silván la llegada del AVE ofrece una oportunidad para acercar más a ambas ciudades y «lo vamos a aprovechar», agregó. Está prevista la visita de Óscar Puente a lugares singulares de la ciudad, como la basílica de San Isidoro y la Catedral de León, entre otros espacios emblemáticos leoneses. Además, el compromiso de ambos alcaldes es mantener un contacto fluido y continuado a lo largo del tiempo. Silván realizará después una visita institucional a Valladolid.
Óscar Puente, por su parte, se mostró esperanzado y confesó que la fecha del encuentro es «un día señalado en el calendario con letras de oro» por considerarlo un «gesto importantísimo» de cara al mejor funcionamiento de la autonomía. Tras asegurar que no hay agenda ni puntos concretos encima de la mesa, sí manifestó su idea de que una comunidad «tiene que sumar» con «ciudades que tienen que ser hermanas y cómplices, y no ciudades enfrentadas». «Que los ciudadanos de León y Valladolid vean que hay dos alcaldes decididos a entenderse y a que las dos ciudades sean aliadas», dijo, para acabar «con una situación de confrontación en el pasado que no ha ayudado a nadie».