LO QUE PIDEN LOS EMPRESARIOS
Cepyme exige que las empresas morosas no puedan optar a los concursos públicos
Garamendi advierte de que la regresión en las reformas pondría en peligro la recuperación

Javier Cepedano, Álvaro Díez, Antonio Garamendi, Santiago Aparicio y Javier Vega, antes de la comida con los empresarios
La morosidad sigue siendo una de las lacras que impide la recuperación económica de las empresas, sobre todo las de pequeño tamaño. Mientras que a los retrasos en los pagos de las administraciones públicas se le ha puesto remedio en parte con las partidas destinadas a pago a proveedores, la privada sigue atenazando la supervivencia de las pequeñas y medianas empresas. Así lo aseguró ayer el presidente de la Confederación de Pequeñas y Medianas eEmpresas (Cepyme) y de la patronal del metal, Confemetal; además de vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (Ceoe), Antonio Garamendi.
El dirigente patronal se reunió en León con la junta directiva de la Federación Leonesa de Empresarios (Fele), y compartió comida después con 70 empresarios de la patronal. Garamendi señaló que entre las medidas que en los próximos días trasladarán a los partidos políticos que concurren a las elecciones generales de diciembre se plantea que las empresas que sean morosas con sus proveedoras no puedan acceder a los concursos públicos. «La realidad es que las grandes siguen aprovechándose de las pequeñas».
Lacra social
El responsable de las asociaciones patronales estatales hizo hincapié en que la morosidad es un problema «más grave cuanto más pequeña es la empresa», y en que en el momento actual, a pesar del incremento de la financiación, el Observatorio de la Pyme constata que la mayor parte de los créditos que se solicitan van destinados a financiar el circulante. «Cuando se piden créditos para pagar a los tuyos porque no te pagan los otros es difcíl competir e innovar. La morosidad sigue siendo una lacra social en este país».
Entre las propuestas que las patronales presentarán a los partidos políticos se encuentra también la advertencia de no dar marcha atrás en las reformas adoptadas en los últimos años, sobre todo en la reforma laboral. «Ha sido positiva para el país, porque ahora ya no se puede tocar el euro para ajustar la economía, y sólo es posible incrementar la competitividad a través de la contención de los salarios. Esa ha sido una de las claves para iniciar la recuperación. Se han cerrado durante la crisis 900.000 empresas, pero sin la reforma laboral hubieran sido muchas más las que hubiesen desaparecido».
Garamendi añadió que los empresarios «no somos políticos, ni vamos a entrar en la campaña electoral. Pero es evidente que el país crecerá este año un 3,3%, y ha conseguido generar casi 500.000 puestos de trabajo. Si las cosas siguen ordenadamente, se generarán a corto plazo un millón de empleos. Sin embargo, es cierto que cuando nuestras empresas salen al exterior lo que interesa a todo el mundo es qué va a pasar con Cataluña y qué va a pasar a partir de diciembre en el país».
El presidente de Cepyme, que estuvo acompañado del presidente de la patronal autonómica Cecale, Santiago Aparicio, del presidente de la Fele, Javier Cepedano, y de su gerente, Álvaro Díez, señaló que la asociación nacional lleva a cabo una «ronda de visitas» por todo el país para dar a conocer la postura de los empresarios de cara al gobierno que salga del proceso electoral que va a celebrarse.
Cepyme agrupa a 59 organizaciones territoriales y 55 asociaciones sectoriales, que incluyen a más del 90% del tejido de pequeñas y medianas empresas de todo el país.