Diario de León

Sadat Maraña. coordinador provincial de ciudadanos y candidato al congreso de los diputados

«A día de hoy, con un documento oficial, aún no sé si soy licenciado»

El líder local de Ciudadanos se enroca en que «un error administrativo» de la Universidad de León le ha hecho creer durante cinco años que es licenciado en Económicas. «De momento soy el candidato al Congreso y no veo por qué no tengo que serlo», advierte

Sadat Maraña, ayer momentos antes de la entrevista.

Sadat Maraña, ayer momentos antes de la entrevista.

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Á. Caballero / M. Romero | León
León

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—¿Es usted licenciado en Administración y Dirección de Empresas, como dice su currículum?

—Ayer [por el viernes], al hablar con la Universidad, me dijeron que me faltaban algunos créditos para terminar. Por lo tanto, hasta que no tenga la certificación entiendo que si me faltan créditos aún no lo soy.

—O sea, que a día de hoy usted todavía no sabe si es licenciado en Administración y Dirección de Empresas.

—Pues a día de hoy, con un documento oficial de la Universidad, no sé si soy licenciado. Voy a esperar a que me lo den y digan qué error administrativo ha habido y lo que me falta o no me falta. En lo que sí insisto es en mi absoluta inocencia sobre mentir, falsear o hacer algo de este tipo.

—Pero, ¿cómo es posible estar cinco años engañado en algo así? Cualquier universitario sabe de sobra si ha acabado la carrera o no.

—Cuando fui a la Universidad a solicitar una certificación académica personal con fecha 8 de junio de 2010 a mí se me da un documento oficial que pone: «Resumen de créditos plan 1999. Créditos estudios, 301,5. Créditos superados: 388,5. Por lo tanto, eso es lo que me certifica a mí de que yo soy licenciado en Administración y Dirección de Empresas. Y yo tranquilamente lo pongo en mi currículum.

—Pero es que un certificado académico no es otra cosa que un certificado de los créditos que se han aprobado y no si esos créditos suman una licenciatura. Lo demás ha sido interpretación suya.

—Yo entré en la Universidad en 1995 y acabé en 2004. Pasé por dos planes de estudios diferentes, con las consiguientes convalidaciones. Por lo tanto, en 2010 me decidí a preguntar. Y es cuando me certifican que tengo superados 388,5 créditos, con lo cual me quedo absolutamente tranquilo. No tengo por qué pensar que la Universidad de León me está diciendo una mentira.

—Cuesta mucho creer que una persona que ha tenido inteligencia para llegar donde usted ha llegado, pasando por dos partidos diferentes, no sepa contar los créditos que le van a ser convalidados.

—Eso de la inteligencia y los dos partidos... Soy una persona normal, vamos a partir de ahí. No soy mejor ni peor que otros, sólo soy una persona trabajadora.

—Usted atribuye este entuerto a un error administrativo...

—No, yo no. La secretaria de la Universidad me lo dice. Yo voy a la Universidad y me dicen que, por un error informático, esta información no es correcta. Eso es lo que me dicen a la una y media de la tarde del viernes.

—¿Por qué razón se enteró concretamente el viernes?

—Porque fui a la Universidad y me lo dijeron.

—¿Pero qué razón le llevó ayer a la Universidad?

—Porque el partido me llama diciendo que le ha llegado una información de que hay algún problema con mi licenciatura. Me pidieron que fuera a la Universidad y que consiguiera un certificado. Entonces yo voy a la Universidad y es cuando me encuentro con esta sorpresa, desde luego.

—¿Y por qué no se interesó días antes, cuando este periódico puso en su conocimiento las dudas que planteaba su currículum?

—Eso fue el mismo viernes.

—No, hablamos con usted el miércoles día 28.

—Ese día recibí la notificación de mi partido pidiendo un certificado de notas y lo presenté.

—Su partido no le pidió un certificado de notas, su partido le exigió en un tono realmente tajante que certificara su licenciatura antes del día 2 o sería usted expulsado. No es lo mismo.

—No, no, no. Ahí está usted equivocado, lo siento.

—¿Cuál es la equivocación?

—Usted me dirá. Lo que me está diciendo usted no me encaja con lo que es. Yo sé lo que mi partido me ha pedido, sé lo que he enviado a mi partido y lo sé absolutamente todo, no hay nada que ocultar. Usted pregúnteme. Estamos entrando en un bucle.

—Salgamos. ¿Cómo cree que va a reaccionar la ULE? Porque está usted afirmando que la culpa de llevar engañado cinco años es de un error administrativo de la institución.

—Yo no digo nada, es lo que me han dicho en la Universidad.

—Pero este error del que usted habla le puede perjudicar.

—Errores comete todo el mundo. Si hay un error que se aclare y no pasa nada. Pero es un error que yo he sufrido, no es que yo lo haya provocado.

—¿Va a tomar medidas contra la Universidad?

—Vamos a ver cuál es el error. No se pueden tomar medidas si no sabe lo que hay. Además, estamos hablando de un error administrativo, no de una negligencia.

—¿Sabe lo que dice el punto número 3 del compromiso de regeneración democrática de su partido?

—La verdad es que no.

—Pues habla de apartar del partido a todo representante que haya falsificado o engañado en relación a su currículum o a su cualificación profesional o académica.

—Bien, lo conozco. Pero yo no he falsificado ni he engañado en nada. Yo he puesto una información en mi currículum, basándome en una información objetiva, fiel y firmada por la decana, el secretario y la administradora de la facultad diciendo que yo he superado los créditos para tener esa licenciatura.

—No tiene intención de dejar en manos de otros su puesto en Ciudadanos, por supuesto.

—¿Por qué motivo? Si incumplo cualquiera de los puntos de los estatutos de C’s, dimito automáticamente, no tengo ningún problema. Es más, yo creo que esto que está pasando es algo dirigido para hacer daño al partido.

—¿Usted no tiene el currículum que dice que tiene y resulta que alguien ha dirigido esta trama?

—Es un tema nacional. Ciudadanos está creciendo, está haciendo un buen trabajo, espera buenos resultados en las elecciones de diciembre y eso genera que haya personas de todos los ámbitos que quieran echar por tierra ese proyecto.

—¿Qué le han dicho en la dirección nacional?

—Que emita un comunicado explicándolo todo, que lo primero es la transparencia. Y es lo que he hecho.

—¿Y en León qué ha visto?

—Apoyo máximo. Es más, recuerdo que soy candidato al Cogreso porque me han elegido los afiliados en primarias; no he sido el dedazo de nadie.

—Habrá gente que esté pensado en votar a Ciudadanos, pero puede pensar que si el partido no es contundente para hacer aplicar el punto tres de su decálogo moral también puede pensar que van a hacer lo mismo con el primero, que habla de la corrupción.

—Sadat Maraña no ha incumplido los estatutos de Ciudadanos, por lo tanto pueden votar a Ciudadanos.

—Porque usted se va a seguir presentando, obviamente.

—De momento, a día de hoy, soy el candidato al Congreso por León. Y no veo por qué no tengo que serlo.

—Entiendo que el partido da por cerrado el expediente.

—Eso lo dice usted. A mí el partido no me ha pedido más que lo que he dicho.

—Un lector comentaba hoy la noticia sobre su currículum y decía: un político que empieza mintiendo no presagia verdades futuras.

—Estoy de acuerdo, pero yo no he mentido.

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