INFRAESTRUCTURAS PARA LEÓN
Adif licitará un nuevo contrato para desbloquear la integración de Feve
La solución para la seguridad del proyecto lleva 2 años pendiente de un modificado

Con once meses de paralización la obra está abandonada y llena de basura
Once meses con la obra parada y más de dos años de incertidumbre por «un modificado». «Un modificado» sobre el proyecto original, como insisten desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), para garantizar la seguridad en el pasillo ferroviario en el que compartirán espacio los trenes tram y los ciudadanos. «Un modificado» que no autoriza la Abogacía del Estado adscrita al Ministerio de Fomento por suponer un cambio sustancial sobre la adjudicación de la obra, según se excusan los responsables del organismo estatal para explicar el bloqueo de la integración de la vía estrecha. «Un modificado» que, ahora, a un mes de las elecciones generales, se busca salvar con la licitación de un nuevo contrato que contenga todas las intervenciones de señalización y enclavamientos que se exigen, sobre todo después del accidente del tren de Santiago de Compostela en julio de 2013.
La salida al bloqueo mediante un nuevo contrato que atienda las modificaciones se vende en este momento como la única posible para acabar la integración. La alternativa requerirá que antes se termine con la urbanización del pasillo ferroviario por parte de la empresa adjudicataria del proyecto de la superestructura de vía e instalaciones: una obra a la que le resta poco más que la colocación del adoquinado y los remates de servicios, pero que está convertida en una escombrera desde que se puso en hibernación en diciembre del pasado año.
Sobre esta urbanización del terreno se desarrollarán después las labores encuadradas dentro del nuevo contrato. En este encargo, que está desde febrero en la mesa de la anterior adjudicataria pero que ahora habrá que volver a sacar a concurso, se definirán las instalaciones de seguridad para regular los pasos a ambos lados de la vía. Un sistema que irá sin barreras, pero con semáforos para regular la tranviarización de los trenes tram: vehículos que circulan a 30 por hora en trazado urbano y que pueden frenar en distancias cortas sin tener que estar aislados de los ciudadanos.
Pese a este funcionamiento, las instalaciones de seguridad que se integran en el nuevo contrato regularán los 3 pasos para vehículos: en Guillermo Doncel, la plaza de Juan de Austria de Las Ventas y Peligros, y los siete para peatones: en el entorno de la estación para comunicar con la calle Bilbao, en Marqués de Fontiyuelo, en Pizarro, en Gil de Ontañón, en Padre Escalona y en Tambarón. Todos con semáforos para alertar de la llegada de los convoyes ferroviarios con un tiempo mínimo de 20 segundos mediante alertas acústicas y para ordenar la detención a su paso, dentro de un sistema de balizas de detección de presencia y movimiento que enviará las señales a la sala de circulación de Feve y a la de tráfico de la Policía Local para ordenar la parada de emergencia en caso de necesidad.