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Calidad, innovación y comercialización, retos de la industria alimentaria local
Los productores destacan la colaboración con la Universidad en el desarrollo de productos novedosos.
Pablo San José, Concepción Martínez, José Luis Placer, Jesús María Rodríguez y Javier Álvarez Oblanca, en la jornada de ayer.
La actividad agroalimentaria es uno de los sectores emergentes de la economía leonesa, llamado a asentar sobre la tradición y la materia prima local el desarrollo de una actividad industrial y económica capaz de adaptarse a las cambiantes exigentes de los consumidores y a la competitividad del mercado global. Para lograr estos objetivos las empresas leonesas deben incidir en la calidad de los productos, la innovación de su oferta y la comercialización, para dar a conocer sus propuestas. Así se puso de manifiesto ayer en la primera de las jornadas sobre los Sectores Emergentes de la Economía Leonesa, organizadas en el Club de Prensa de Diario de León por la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, en colaboración con el Ayuntamiento de León y el Instituto Leonés de Desarrollo, Formación y Empleo (Ildefe).
Es el primero de los cuatro encuentros organizados con motivo del centenario de la creación de la Escuela de Comercio de León, que pretenden analizar, con la participación de las empresas, la potencialidad y los retos de cuatro sectores que se han marcado como estratégicos para el futuro económico leonés. Además del agroalimentario, el tecnológico; el químico, farmacéutico y biotecnológico y el turístico.
En el encuentro de ayer participó como ponente el profesor de la Facultad de Económicas José Luis Placer Galán; y participaron Jesús María Rodríguez López, gerente de la Cooperativa Vega Esla; Javier Álvarez Oblanca, director general del Grupo de Empresas Oblanda; Concepción Martínez Martínez, gerente de La Artesa Selección y Pablo San José Recio, gerente de Vile y de la Denominación de Origen Vino Tierrra de León.
José Luis Placer señaló que «de esta crisis no saldremos como entramos», por lo que «pretender que se vuelva a la situación anterior de las empresas es una quimera». Añadió que los sectores tradicionales ya no pueden sostener un crecimiento económico intenso, necesario para el desarrollo leonés. Por lo que, al margen de emprendedores individuales capaces de triunfar en sus proyectos, se dibujan algunos sectores emergentes en los que debe basarse el futuro económico local.
Respecto al sector agroalimentario, el profesor de la Universidad de León destacó que existe un buen número de empresas dedicadas a esta actividad, aunque la mayoría son autónomos y micropymes. Un tejido empresarial que dificulta por ejemplo la capacidad de salida a los mercados exteriores de las empresas, a pesar de que su participación en las exportaciones es importante por el número de negocios que participan en ellas.
«Desde 2010 el aumento de las exportaciones del sector agroalimentario ha sido notable, y el año pasado representó un volumen del 14% en las ventas al exterior. Este año se ha reducido ligeramente. Puede parecer poco porque la facturación que mueven no es comparable a los precios de otros productos que exporta la provincia, como los aerogeneradores o el material eléctrico; pero tiene un destacado peso en el número de empresas que participan en el comercio exterior».
El 40% de las exportaciones agroalimentarias leonesas tienen como destino Italia, el resto se dirige en su mayor parte a Portugal y Francia. Diversificiar este mercado es uno de los retos de la industria local, que aún tiene poco peso fuera de la Unión Europea. Por lo que se refiere a los productos del sector agroalimentario que mejor aceptación tienen entre los consumidores de otros países, destaca el queso que tiene como destino principal Italia y es el producto con mayor volumen de exportación. Le siguen la carne, los productos de azúcar y confitería, alimentos para animales, salsas preparadas, legumbres, patatas y vino. «Este último es el que tiene un mayor número de países de destino, sobre todo Alemania, Estados Unidos y Canadá».
El profesor Placer destacó tres cuestiones fundamentales para «afianzar el futuro de la industria agroalimentaria leonesa». Por un lado, la calidad. «Si puede ser, certificada, porque los consumidores son cada vez más exigentes y para sus decisiones de compra se fían de los sellos de calidad. Por eso no se comprende que haya productores que no quieran acogerse a estos sellos».
En segundo lugar, el profesor llamó la atención sobre la necesidad de aumentar el tamaño de las empresas. «Son muy pequeñas, y a la hora de buscar mercados de manera individual se crean barreras importantes. Por eso deben articularse políticas, incluso fiscales, que favorezcan la creación de unidades de mayor tamaño».
Por último, llamó la atención sobre la necesidad de impulsar las políticas de comercialización. «El buen paño en el arca no se vende. Es necesario llevar a cabo políticas de promoción y actuaciones que lleven a que los productos locales lleguen de forma adecuada a los consumidores, sean locales, españoles o de otros países».
Una serie de tareas pendientes para uno de los sectores llamados a crecer dentro de la economía leonesa.