concepción martínez | artesa
La innovación del proceso para garantizar la salud

En 2002 fue el conejo ahumado, después otros productos que han ido creciendo o desapareciendo del mercado en función de las trabas de la producción. Lo que no ha cambiado en la última década es la apuesta de La Artesa Selección por los productos naturales que cuidan tanto la salud como el paladar. Por eso se pusieron desde el primer momento en manos del Instituto de Ciencia y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de León, con quien han desarrollado algunos de los productos que hoy están presentes en más de 20 puntos de venta, y tienen incluso su mercado internacional. Todo un logro para una micropyme que ha desarrollado un proceso de cocción a baja temperatura, durante un tiempo prolongado, que comenzó con el conejo y ahora se extiende a otros tipos de carne. El resultado es el mismo: una jugosidad que no se obtiene con otras formas de cocinado, y una caducidad que se obtiene con el tratamiento térmico y especias naturales, sin conservantes ni colorantes. Salud en platos para quien no tiene tiempo de cocinar.