TIEMPO, ECONOMÍA Y TURISMO
La Aemet da a León más frío del que hace por la mala ubicación de su medidor: entre 2 y 6 grados menos
La información errónea condiciona la elección de la ciudad como destino turístico
Entre dos y seis grados de diferencia existen entre la temperatura que ofrece Aemet desde su estación meteorológica en el entorno del aeropuerto de La Virgen del Camino y una serie de estaciones con las que cuenta la red Meteoclimatic repartidas por dos barrios de la ciudad y otra en Las Lomas. Al analizar las temperaturas de la última semana que ofrecen las webs de la Agencia Estatal de Meteorología y Meteoclimatic se aprecian diferencias tan notables en las temperaturas mínimas que superan hasta los seis grados. Pese a todo, muchos de los meteorólogos de las cadenas de televisión y muchas webs que ofrecen información meteorológica recurren a la información de Aemet para mostrar el tiempo de León, con lo que la ciudad siempre parece más fría de lo realmente es, lo que condiciona notablemente la elección de León como destino turístico.
«León tiene un clima más moderado de lo que ofrece la estación de La Virgen del Camino, con una temperatura un poco menos baja de lo que marca y sobre todo, con menos viento, con lo que la sensación térmica es más agradable en la ciudad», especifica el profesor y responsable del Grupo de Física de la Atmósfera de la Universidad de León, José Luis Sánchez Gómez, quien apuesta por usar, como se hace en toda América, el índice de sensación térmica para informar a los ciudadanos aunque aquí ni siquiera se ofrece.
En una semana
El pasado lunes la mínima registrada por Aemet fue de -2,3 grados, mientras que la estación de Las Lomas de Meteoclimatic anotó 3,8, aunque ambas estaciones se encuentran a una altitud similar. A pesar de que la estación ubicada en el barrio de La Serna es la que menos temperatura registra de esta red de aficionados —que es «muy cuidadosa», según los científicos— también existen diferencias notables, como los tres grados que separan los 0,7 registrados el mismo lunes. El día que menos distancia existe entre las temperaturas ofrecidas por ambas redes en la última semana fue el martes, cuando se quedó en 1,9 grados de diferencia respecto a la estación de Las Lomas, aunque el sábado la distancia de temperaturas superó los cinco y el lunes pasó de seis. Si se comparan los datos que se registran en la estación de Meteoclimatic ubicada en el barrio de El Ejido con la estación de Aemet, la diferencia es menor y va de los 2,5 a los 4,5 grados de distancia, aunque en la última semana las distancias más habituales han sido en torno al 3,5. En el caso de las temperaturas máximas, las cifras son más similares, aunque existen ligeras diferencias.
El delegado de Aemet para León, Pablo Ortiz, ya indicó en verano que la temperatura que ofrecía la estación meteorológica ubicada en el aeropuerto era entre un grado y dos de diferencia, principalmente por su emplazamiento, ya que está colocada en una vaguada al final de la pista, donde también le afecta el aire frío. El destino principal de la información que ofrece esta estación es la aeronáutica.
José Antonio González es un aficionado a la meteorología que ya ha presentado varias reclamaciones a Aemet en las que advierte de que las temperaturas que se ofrecen de León «no son representativas» y que su estación meteorológica está «muy condicionada» por su ubicación. González también critica el reparto de las estaciones de la agencia estatal por la provincia, apreciando que existen zonas sin medir y que muchos emplazamientos tampoco son representativos. La web del Grupo de Física de la Atmósfera emplea la información meteorológica que ofrecen las confederaciones hidrográficas del Duero y del Ebro y su responsable indica que Meteoclimatic «es una buena red». Sin embargo, también añade que la ubicación de la estación de Aemet es la precisa para continuar con la serie histórica y los estudios relacionados con el cambio climático.
Pese a todo, Sánchez Gómez apuesta por la referencia de la «sensación térmica», que tiene en cuenta la influencia del viento, que suele bajar significativamente la apreciación de frío que tienen las personas.
