LA ENTREVISTA
«Hemos seguido dando crédito cuando nadie lo daba, por cercanía»
Cipriano García / Director general de Caja Rural de Zamora

Cipriano García durante su entrevista ayer en la redacción central de Diario de León
«Creemos firmemente en el proyecto local de Caja Rural de Zamora en León», asegura su director general. La entidad cuenta en la provincia con 21 oficinas, cinco de ellas en la capital, y un volumen de negocio de 400 millones de euros, entre depósitos e inversiones. La apuesta sigue.
—A punto de finalizar el año, ¿cómo ha sido 2015 para Caja Rural de Zamora?
—En el balance de 2015 debemos decir que estamos vislumbrando una mejora en la inversión. De las cifras y porcentajes negativos de 2014 hemos sido capaces de darle la vuelta, el año pasado teníamos una disminución del 2,7% en el volumen final de inversión y estamos en un crecimiento este año de alrededor del 3%, es decir, hay un 5% de mejora respecto a 2014. Esto lo que supone es un cambio de tendencia razonable que yo creo que si el año que viene los macronúmeros empiezan a descender a los más pequeños se verá el movimiento cercano de las pymes y los particulares. La filosofía y la mentalidad de las personas está cambiando, en los últimos meses y, los datos que nos está dando el comercio, se ve mayor gasto, mayor consumo. Hay una percepción por parte de la sociedad en general de que hay una mejora, va habiendo confianza; también hay mayor número de puestos de trabajo. Y todo eso conlleva una percepción de mejora de una forma sustancial en la gente.
—Constata la mejora de la economía, ¿fluirá más el crédito desde su entidad el año que viene?
—Nosotros tenemos una disponibilidad de entre 300 y 400 millones de euros de liquidez, pendiente justamente de que los consumidores tengan la confianza suficiente de solicitar créditos. Saber que lo van a pagar es justamente lo que empieza a mover la economía cotidiana. Pymes, empresas y ciudadanos hacen planes de inversión por la mejora sustancial y entendemos que eso ya se está produciendo.
—¿Qué papel juega la provincia de León en la estrategia de expansión?
—La provincia de León es fundamental en nuestra estrategia. Nuestra procedencia, como todos saben es Zamora, y ya llevamos en León veinte años de actividad. En los últimos tiempos hemos dado un importante acelerón en relación a lo que hemos estado haciendo. Llegamos a la capital, después de esa expansión que explico de veinte años, y nos hemos sorprendido en positivo. Hemos tenido una aceptación extraordinaria, fundamental. Nuestra pretensión es seguir abriendo oficinas. Ahora tenemos cinco urbanas en la capital y dieciséis en toda la provincia. Seguiremos aperturando oficinas, tampoco de forma masiva, no es nuestra pretensión, tampoco debemos. Continuaremos aumentando la productividad. Hemos tenido un aumento del 20% anual en los últimos tiempos. En León tenemos un volumen de negocio de 200 millones de euros en inversión en la provincia, aproximadamente, con un volumen total de algo más de 400 millones entre inversión y depósitos. Tenemos mucha confianza en León, los depósitos crecen a más velocidad que nuestra inversión. Eso significa que los leoneses se fían de nuestra entidad. Nuestros propios clientes son nuestros mejores valedores y entendemos que esta es la mejor propaganda. Estamos volcados en la provincia de León. Creemos firmemente en el proyecto local de Caja Rural en León. Los leoneses son gente muy seria y cabal y los proyectos que hacen normalmente tienen su fundamento. La morosidad aquí está por debajo de la media y eso nos anima a ser más partícipes de las inversiones.
—¿Cómo explica el éxito de la fórmula de la banca de proximidad, como la que usted dirige, ante la globalización creciente de las entidades financieras?
—Somos una banca federal con autonomía suficiente a la hora de tomar decisiones. Contamos con un banco cooperativo que nos permite disponer de una compañía de seguros, RGA, y una informática común, RSI. A través de estas tres patas, que de alguna manera orquestan la comunidad y nos facilitan los estos servicios, permitiéndonos, siendo una entidad relativamente pequeña, que tengamos todos los servicios que tienen los grandes, además tenemos la cercanía y el conocimiento. Conocemos a las personas casi tanto como a las propias pymes. Las personas son fundamentales a la hora de que los negocios sean más productivos o menos. Conocimiento directo de pymes y personas. El hilo directo desde el peticionario a la toma de decisiones es rapidísimo. Somos capaces de sintonizar en el momento en las problemáticas que tienen empresas y personas. En un momento en que las entidades se están haciendo cada vez más grandes, tenemos un nicho de mercado importantísimo los pequeños porque entendemos que ese conocimiento que nosotros tenemos es fundamental en la toma de decisiones. Con los grandes se despersonalizan porque se institucionalizan los estamentos que toman las decisiones, se alejan de los peticionarios y eso supone una dificultad.
—¿Han percibido el refugio de clientes en la banca cercana en un momento de fusiones y vaivenes en el mercado de las grandes entidades?
—Es una demanda razonable, además lógica, hay empresarios que durante los años de crisis han visto que su entidad de referencia en un momento determinado ha desaparecido por incluirse en un macrogrupo. Con nosotros justamente han visto nuestros clientes que nunca los hemos olvidado ni abandonado, lo contrario. Hemos seguido dando crédito cuando nadie lo daba ahora parece que se está poniendo de moda otra vez y lo hemos estado dando por ese conocimiento y esa cercanía que tenemos. Cuando la entidad es muchísimo más grande quien toma las decisiones obedece a otros requerimientos que no son los de la necesidad puntual del empresario que se lo solicita. Nuestra filosofía es que cualquier persona con un proyecto viable no se puede quedar sin ejecutarlo por falta de financiación.
—¿Cómo afrontaron su implantación urbana llevando el apellido rural en su nombre?
—Puede ser que quien no nos conoce tenga esa percepción. Nuestra nacencia y pertenencia es rural y nunca vamos a prescindir de nuestra raíz, como es lógico. Cuando constatan como operamos ven que el concepto rural es simplemente nomenclatura y aunque tenemos un aspecto rural, éste es multisectorial absolutamente. En nuestro balance global, que supondría unos 2.600 millones de euros en estos momentos, el sector primario en sí es de alrededor del 20%. Si nos hubiéramos circunscrito sólo al mundo rural hubiéramos desaparecido.
—¿Y cómo han logrado preservar su independencia en el escenario de las fusiones agresivas de los últimos años?
—Tenemos que tener los mismos requerimientos que todas las entidades financieras. Hay tres fundamentales en la banca para acreditar si te puedes desembolsar y también las autoridades financieras y económicas te exigen: liquidez, solvencia y eficiencia. En nuestra entidad estos tres parámetros son más que destacados. Cerraremos el ratio de eficiencia este año en alrededor del 40%, eso supone que nosotros seamos los segundos o terceros más eficiencia de toda España. La eficiencia es cuánto gasto yo para poder conseguir el beneficio, conseguir 100 euros nos cuesta 40, la media está en 50. Con ratios mejores que nosotros sólo hay dos mejores. Contamos con una liquidez más que holgada, más de 300 millones de euros disponibles para afrontar cualquier actividad. Y en la solvencia, obligada por el Banco de España en el 8%, nosotros estamos en alrededor de 14,5%. Si cumples con todos estos parámetros nadie te puede obligar a fusiones. Nuestra fisolofía es seguir la lucha de siempre. Hemos tenido momentos difíciles y hemos acreditado que sabemos sacrificarnos. Con dificultades nos crecemos y además tenemos una obligación moral de no defraudar a nuestros socios y a todos nuestros clientes.