El descenso en la demanda de los locales comerciales toca fondo
La búsqueda de ubicación para los nuevos establecimientos repunta este año por primera vez desde 2007, tras un ajuste en los precios tanto de compra como de alquileres que oscila entre el 20 y el 30% según la zona en la que se encuentren.
A falta de los últimos apuntes para cerrar el balance del año en el sector comercial, los datos apuntan un cambio de tendencia que a los profesionales se les antoja tímido y poco consolidado, pero que en otros aspectos parece indicar al menos que la caída ha tocado fondo. Y eso, después de nueve años de desplome, no deja de ser al menos una buena noticia. Así se interpreta por ejemplo desde la Cámara de la Propiedad Urbana de León, que confirma que la demanda de locales comerciales está dando muestras de recuperación por primera vez desde 2007. Se redefinen las áreas más demandadas por los comerciantes y se perciben ya nuevas fórmulas, adaptadas a las exigencias de los consumidores; mientras que otras que no supieron o no pudieron adaptarse han terminado por desaparecer a lo largo de los últimos meses.
Otros indicadores no parecen compartir un balance que pretende dejar atrás el pesimismo: el comercio sigue liderando la pérdida de autónomos en la provincia (también es el que más actividad y empleo genera, por ejemplo, en la capital); y se ha dejado en la gatera de la crisis al menos un 25% del volumen de empresas que funcionaban antes del inicio de la recesión.
Sabor agridulce para un sector que detecta como pocos el barómetro del consumo de los hogares, y constata que los indicios y el ánimo de los consumidores están mejor, pero que las alegrías en el gasto se encuentran aún muy lejos de las intenciones de las familias.
Tocar fondo
Que el sector del comercio ha tocado fondo en León parece una evidencia. Al menos así lo interpreta Miguel Ángel Sánchez Fraile, gerente de la Cámara de la Propiedad Urbana de León. «Desde 2007 no veíamos cifras positivas en la demanda de locales comerciales, y en los últimos meses sí está incrementándose. Eso es muy importante. Para recuperarse hay que tocar fondo, y parece que estamos superando esa fase».
El mercado inmobiliario local muestra «unas cifras mucho más favorables en la demanda», aunque «con rentas también más ajustadas, lógicamente, porque los inmuebles han perdido un 20% de su valor, y los alquileres se han ajustado también en una media de entre el 20 y el 30%. Quienes han alquilado lo han hecho también en condiciones más favorables, porque todo se ha visto afectado por la crisis económica».
Sin embargo, Sánchez Fraile es reacio a establecer medias en lo que al sector comercial se refiere. Con toda lógica, puesto que no es lo mismo un establecimiento en alguna localidad rural de la provincia que en las poblaciones más grandes o la capital. Ni siquiera se parecen las de las distintas zonas de la ciudad.
Lo que está claro es que el comercio minorista ha perdido una cuarta parte de su tejido empresarial durante la crisis, según los datos del Anuario Económico de La Caixa. Y eso a falta de contabilizar los dos últimos ejercicios, que han sido especialmente duros para el sector. Sólo entre 2007 y 2012 las actividades de comercio minorista en la provincia se han reducido un 25%, un punto más que la media nacional.
Evolución
En los datos de las estadísticas de este servicio de estudios se observa también cómo ha ido cambiando el tipo de negocio en algunos de los sectores. El es caso de la alimentación, que ha pasado de contabilizar 3.509 comercios tradicionales en la provincia a 2.226. Es decir, han desaparecido 1.283 establecimientos de alimentación tradicionales en la provincia en este período.
En cambio la cifra de supermercados se ha incrementado, aunque sólo ligeramente: han pasado de 235 a 243 establecimientos.
Sí han registrado una caída importante en general los comercios dedicados a otros sectores de ventas. Por ejemplo, al inicio de la crisis había repartidos por la provincia 1.366 tiendas de vestido y calzado, que se han reducido en 379, hasta llegar a las 987 contabilizadas en la última estadística.
También se han caído con intensidad los establecimientos dedicados a la venta de artículos del hogar, que pasaron de 1.507 a 1.217, casi 300 menos. Y en el resto de las actividades del comercio tradicional se bajó de 3.365 a 2.773 negocios en funcionamiento.
En conjunto, contabilizando también el resto de las fórmulas comerciales, el sector en la provincia ha sufrido en ese período un desplome de 2.748 negocios, al pasar de 10.984 a 8.236. Una pérdida de uno de cada cuatro establecimientos en una tendencia que, según los últimos datos, está cambiando.