María nació a las 9,45 en la Clínica San Francisco y vino a través de cesárea

María y su madre, en la Clínica San Francisco.
Empezaron las contracciones a las 7,30 de la mañana y a las 9,45 María ya era una realidad. Hija de dos trabajadores de Atento (su padre es directivo de la compañía), la pequeña y su hermano de seis años, el primogénito de la familia, regresarán en pocos días a Villabalter, donde residen habitualmente. «No vamos a tener más hijos en principio, con ella cerramos ya la cuenta», manifestó anoche su madre a este periódico, en pleno proceso de recuperación de la cesárea a la que tuvo que someterse.
Madre e hija superaron las primeras horas con normalidad y esperaban ayer que la estancia en la Clínica San Francisco, donde nació la segunda niña de la capital en la mañana de ayer, sea lo más breve posible.
La familia esperaba la llegada de la pequeña para estas fechas, aunque no había un cálculo exacto del momento, como suele ser habitual en estos casos. «Ahora mismo está un poco cansada», manifestó el padre a primera hora de la mañana refiriéndose al estado de salud de la madre «pero a media tarde se encontrará muchísimo mejor, seguramente».
Segundo bebé
El primer bebé del año en la capital nació a las 5,20 de la mañana en el Complejo Asistencial Universitario de León. Olivia pesó 3120 gramos al nacer y midió 49 centímetros. Sus padres declinaron la aparición en los medios de comunicación y solicitaron que no se tomaran instantáneas.
A última hora de la mañana no había constancia en el centro hospitalario leonés de que se hubiesen registrado más nacimientos, aunque el ritmo que se seguía en la sala de nidos era más o menos el habitual para una circunstancia de estas características. Las horas previas habían seguido la misma tónica, de acuerdo a la versión de las profesionales del centro.