EL ESTADO DE INFRAESTRUCTURAS EN LEÓN
Grietas y desprendimientos hacen peligrar la estructura del colegio San Isidoro
León Despierta exige al consistorio y a la Junta que actúen ante «el deterioro» y el «gueto» en el que se ha convertido

Estado del edificio
Los dos testigos que se colocaron en 2013 han cumplido su función. Uno está agrietado y el otro, roto. Se pusieron para ver cómo evolucionaba el deterioro de la estructura del edificio. Está claro que va a más. No sólo son las grietas que adornan las paredes, sino también los suelos y techos a distinta altura y que una parte del centro está a más nivel que la otra. «Sólo es cuestión de tiempo que algún tabique se desprenda, como consecuencia menos grave, porque las mayores serían el desprendimiento del firme de alguna planta o incluso el hundimiento de la techumbre, con la consiguiente ruina del edificio como la peor de las consecuencias posibles en caso de seguir postergando la actuación», según alerta el concejal de León Despierta Óscar Fuentes en el informe trasladado a los responsables del equipo de gobierno para que a su vez se lo hagan llegar también a la Junta y «se pongan a trabajar en lugar de pasarse la responsabilidad». No habla de un edificio abandonado. Aunque a simple vista pueda parecer que el colegio público San Isidoro lo sea.
No lo está. Quedan 46 niños, «muy lejos de su máxima ocupación», cita Fuentes. «Un 90% son de etnia gitana y el 10% restante es alumnado inmigrante. Esto conlleva a convertir el centro en un gueto donde los padres y madres que no pertenezcan a estos colectivos acaban por matricular a sus hijas e hijos en los centros concertados próximos, lo cual conlleva a una segregación de facto, peligrosísima, ya que normaliza una situación en la que existen ciudadanos de primera y de segunda», denuncia el edil de León Despierta, quien abunda
en que «evidencia las pocas expectativas de futuro que posee el alumnado», lo que «cercena tanto su futuro como el de las generaciones que engendren si la situación no se corrige por parte de las instituciones».
Fuentes, que incide en que «se está condenando a la escuela pública a una progresiva desaparición en favor de la concertada», insiste en que la suma de problemas genera «un centro con un grave deterioro tanto material como social al que no se está dando ninguna solución, con una grave escasez de medios donde precisamente por las características del alumnado son más necesarios». «El personal educativo hace lo que puede dentro de las circunstancias», agradece.