Maraña reta a sus oponentes a que le presenten una moción de censura
La asamblea multitudinaria de C´s León no basta para abrir un proceso electoral.

Aspecto de la asamblea de Ciudadanos León, ayer tarde en la capital leonesa.
La multitudinaria asamblea de Ciudadanos León acabó en una frustración aparente entre los militantes que aspiran a un proceso electoral para elegir a la dirección del partido en la provincia. La negativa de Sadat Maraña a abrir ese proceso agita las diferencias con la parte crítica, a la que además retó con la presentación de una moción de censura, para medir fuerzas en base a los estatutos, dijo.
Más de ciento cincuenta asistentes presenciaron y protagonizaron durante más de cuatro horas el encuentro más agrio de los que hasta la fecha jalonan la reciente historia de Ciudadanos en la provincia leonesa. La quiebra fue evidente desde los primeros lances, que aprovecharon de salida los primeros afiliados en intervenir en cuestionar a Maraña lo que definieron como «auto proclamación» como coordinador provincial. Ante los intentos de justificación por parte del dirigente, se elevó la crítica a la forma, por la ya célebre asamble por whatsapp, como por el fondo, al elaborar un acta ejecutiva de una reunión informal.
El ambiente alcanzó cotas de crispación elevadas también cuando Maraña defendió la elección de representantes orgánicos al comité territorial a través de una red social que identificó como elección telemática. La corrección fue inmediata por parte de sus oponentes, que aclararon que ese proceso requiere de certificados y voto secreto, cuestión que no es capaz de ofrecer el whatsapp.
El relato de reproches fue en aumento con el expediente abierto a los concejales de Villaquilambre, que el propio Maraña se quiso sacudir de encima al culpar a la dirección nacional de la iniciativa, sin mucho éxito de credibilidad entre los militantes, seguros de que ese trámite sólo se puede iniciar o de parte o de oficio. «Precisamente Villaquilambre, que tiene el segundo mejor porcentaje de voto de Ciudadanos en León, con el 19%, sólo detrás de Sariegos, con el 20%». En la parte de los apoyos a Maraña se cuenta la intervención de la concejala en el Ayuntamiento de León, Gemma Villarroel, que destacó el buen trabajo y la valentía en la convocatoria de la asamblea.
El enroque se acentuó con aplausos a cada intervención que pedía la dimisión de Maraña y la negativa de éste a la convocatoria de un proceso de elecciones. Para resolver las ambiciones de sus oponentes, que situó en una conspiración y una campaña periodística difamatoria, insistió en la moción de censura. Recurso al que se llegaría con el 30% de apoyos de los afiliados (poco más de medio centenar de los que forman la agrupación de León) y que obligaría en convocar una asamblea en un plazo de quince días con un único punto del día; para prosperar harían falta tres quintas partes de la masa afiliada.
Sadat Maraña escuchó anoche críticas directas ala gestión que protagoniza en Ciudadanos, que llegaron a definir como «chiringuito particular con una red clientelar», o acusaciones de proceso turbio en la elección del diputado provincial, Juan Carlos Fernández, a quien cuestionaron por falta de eficiencia en la Diputación. Ciudadanos en León agranda una brecha orgánica.