Diario de León

«La devoción de las penitenciales ha de ir más allá de estampas y postales»

Manuel Jáñez carga de lirismo hondo y sentido el pregón de la Semana Santa de León.

Jáñez, en un momento de su intervención en el pregón de la Semana Santa. F. OTERO PERANDONES

Jáñez, en un momento de su intervención en el pregón de la Semana Santa. F. OTERO PERANDONES

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

miguel ángel zamora | león

Resopló hondo en la primera fila de butacas cuando sus predecesores en el turno de oratoria tomaron el micro. Llegada su hora, tomó el discurso lujosamente encuadernado y se ajustó el botón de la chaqueta del traje. El mismo que refregó con sentimiento ante la salva de aplausos que cerró la disertación, jalonada con una monumental muestra de cariño y con la incomparable estampa de la Segunda Palabra en el centro del escenario y dieciséis niños (uno por cada cofradía) portando un cirio-

Manuel Jáñez llenó de lirismo hondo y poesía el pregón de la Semana Santa 2016. Lo dedicó a su abuelo, a su hija y a su esposa. Los tres le hicieron llorar por diferentes motivos. Cargado de sentimiento su verbo, no olvidó el aldabonazo a la conciencia: «La devoción de nuestras penitenciales debe ir más allá de estampas y postales».

«Que no te aflija la espera de un año, papón», explicó en los inicios de su pregón. «El honor de quien lo encarga es setenta veces siete mayor que el de quien lo recibe», agradeció. Parafraseó los recuerdos de la infancia de Machado, en el mítico patio de Sevilla: «La mía es le recuerdo de una ciudad vestida de Cuaresma».

«Quiero que seas tú, Señor, quien me guíe como un padre que lleva a su hijo. Que sea tu voz y no la mía la que anuncie que León será tu calvario».

Repasados los principales pasajes de los diez días de Pasión que adornan la capital desde la semana próxima, fue turno de reconocimiento «a los cofrades y a sus familias, sin cuyo sacrifico y comprensión nada sería igual».

Tuvo Jáñez palabras de elogio para tres colectivos fundamentales: «El de los montadores, porque los pasos no nacen por generación espontánea. El de los niños, porque un metro es la distancia que recorren en tres segundos desde que los colocas en su lugar y tienes que volver a colocarlos y a los músicos, posiblemente los más sacrificados de la Semana Santa».

Comparativa

«Tenemos la mejor Semana Santa del mundo porque es la nuestra. Siempre será mejorable, pero desde luego no diferente a aquellas que han acudido antes a amarse», señaló.

Presentado por Manuel Ángel Fernández, presidente de la Junta Mayor de la Semana Santa de León como «un papón de los pies a la cabeza, que además es una cabeza bien amueblada» hizo votos por una buena meteorología durante los días de la Pasión. «El año pasado hice lo mismo en este acto y nos dio suerte. Vamos a ver si este año ocurre lo mismo». Dio paso ala intervención del pregonero el alcalde de la capital, Antonio Silván: «Quisiera expresar con palabras lo impresionante que resulta ver el esfuerzo de los braceros en esos tramos de larga puja, la emoción que se aprecia en sus ojos cuando cruzas la mirada con ellos, la sinfonía, tremenda y dulce a la vez, que nos llega con las marchas interpretadas por bandas y agrupaciones musicales, el olor a flor cortada que sirve ahora de adorno a los pasos y luego de homenaje del bracero a sus seres queridos, en resumen: la belleza sin igual de esa gran representación de la Pasión, muerte y resurrección de Jesús que son nuestras Procesiones… Quisiera expresarlo pero se me antoja imposible».

El acto se celebró en el Auditorio «Ciudad de León», lleno casi a tope, con presencia de las principales autoridades. La actuación de Cantarte cerró el evento.

tracking