La Junta niega haber dado la orden del cupo de aprobados
El director general de Recursos Humanos de la Consejería de Educación, Jesús Hurtado, defendió que desde los servicios centrales de su departamento «no se han dado instrucciones fehacientes» en relación a las oposiciones de 2009, como reza la sentencia y señala que el fallo «está basado en indicios». A su juicio, el juez «ha dado más veracidad» a los recurrentes que a la Junta, porque se presentó un certificado en que se señalaba que estas órdenes que indicaron los testigos «no existía». Por su parte, el sindicato CSI-F consideró que la sentencia propina un «varapalo» a la Junta y hace una «importante» llamada de atención sobre las «decisiones arbitrarias» del Gobierno regional, como lo fue aquella de poner límite a los opositores que debían pasar a la fase del concurso, «conculcando de esa forma los derechos de aquellos que, pudiendo haber pasado, se quedaron fuera».