LEÓN TIENE NUEVO RECTOR
Marín reivindica ya como rector menos tasas y más fondos y becas a la Junta
En su toma de posesión aboga por consolidar la plantilla de profesores y ampliar la proyección internacional de la Universidad de León

El relevo entre rectores se produjo en un acto solemne. RAMIRO
A. Calvo | León
Juan Francisco García Marín se convirtió ayer en el octavo rector de la Universidad de León, en un acto que estuvo marcado por el protocolo académico y en el que tomó el relevo de José Ángel Hermida ante el consejero de Educación, Fernando Rey, y los rectores de las otras tres universidades públicas de Castilla y León, además de la rectora de la Universidad Católica de Ávila. En su toma de posesión, el catedrático de Anatomía Patológica se mostró reivindicativo ante Rey, al que le reclamó que la Junta recupere los fondos destinados a las universidades públicas, «congelados tras años de crisis» para acometer «reparaciones urgentes en materia de infraestructuras», el apoyo para mantener todas las titulaciones y «el esfuerzo de reducir las tasas y de aumentar las becas, para que la formación, la ciencia y la cultura sean accesibles a todos». Además, también añadió que se debe «estimular la participación activa» de la sociedad en el proyecto de la Universidad de León.
El veterinario hizo su entrada escoltado por los catedráticos y los doctores de la Universidad de León, que le hicieron pasillo con sus birretes de colores en el aula magna de San Isidoro. Allí, frente a todos, fue despojado de su toga y su bonete verde —símbolo de la Facultad de Veterinaria— para ser investido con una nueva vestimenta negra, acompañada de los guantes y la pajarita blanca, además de la medalla y el bastón, símbolos del rectorado, en una transformación en la que participaron sus predecesores en el cargo, además de Hermida, Ángel Penas y Juan Manuel Nieto Nafría. Se notó la ausencia de Miguel Cordero del Campillo, el más veterano de los ex rectores, quien ya había excusado su ausencia.
En su discurso ya como nuevo rector de la institución leonesa, Marín recordó, precisamente, la necesidad de que su facultad y el Hospital Clínico Veterinario logren la acreditación europea y luchar porque las titulaciones que deben superar ahora sus procesos de evaluación y acreditación logren el trámite. Defendió el papel de la universidad pública, «cuya rentabilidad debe medirse en términos de formación de profesionales que harán una sociedad mejor».
La estabilidad del profesorado y «consolidar una plantilla suficiente y de valía acreditada es uno de nuestros objetivos fundamentales» a lo que sumó la formación y la promoción de los integrantes del PAS. «La proyección internacional debe ampliarse notablemente», remarcó en su discurso Juan Francisco García Marín, quien abogó por «la potenciación, adaptación y promoción de la oferta de cursos de español y otras actividades para extranjeros a través de los medios de que dispone la Universidad de León»,
Los ránkings y la situación de la institución leonesa en ellos fue otro de los puntos abordados por Marín durante su discurso. Consideró «inadecuada» su posición y anunció que «urge tomar medidas que favorezcan la investigación y la docencia», recordando que las escuelas y facultades cuentan con «buenos investigadores, respetados y reconocidos en nuestro país e internacionalmente, que necesitan que se les facilite su labor sin distinción, creando las condiciones necesarias para que puedan desarrollar su trabajo».