los precios han subido de media un 3%
Como una boda
Que un niño o una niña haga la Primera Comunión supone un gasto medio de 2.000 euros para las familias leonesas, según un informe de la Unión de Consumidores, todo un esfuerzo para la economía del día a día.

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manuel c. cachafeiro | león
Que los hijos hagan la Primera Comunión se ha convertido en un «verdadero reto» para las familias leonesas, y más si son mellizos o se llevan poco tiempo y la hacen juntos. Un estudio de la Unión de Consumidores calcula un gasto medio de 2.000 euros por niño o niña incluyendo el vestuario y la celebración en un restaurante para unos 25 comensales de media.
2.000 euros «solamente con lo básico», porque se puede gastar más o menos, dependiendo de que uno se abroche el cinturón o tire la casa por la ventana.
«La celebración de la Primera Comunión se convierte en un verdadero reto para la economía doméstica de aquellas familias que van a celebrarla y en ocasiones un importante endeudamiento, más aun cuando permanece una situación de dificultades económicas consecuencia de la crisis», señala el informe.
Con respecto al año anterior, añade el estudio de la Unión de Consumidores de Castilla y León, se aprecia una tendencia al alza en los precios cercana al 3%, especialmente en el vestido y la comida. De todas formas, cada vez se impone más un «control férreo» en el gasto, con menos dinero en la elección del vestido y más en los complementos, incluso en los reportajes del evento, que se dejan a cargo de algún familiar.
Como gastos más relevantes en el informe aparecen los del banquete seguidos del vestuario y los complementos, a los que se añaden los recordatorios, el reportaje fotográfico, la peluquería...
En cuanto al vestuario, en el caso de las niñas, el vestido supone de media unos 318 euros. Aunque los precios varían dependiendo de la tela y el trabajo que lleve. Los complementos también adquieren un significado importante, por lo que habría que añadirlos a los gastos. Un adorno para el pelo puede costar de media 25 euros y complementos como guantes o bolsos se acercan a los 40.
La peluquería de madres, abuelas y tías supone, de media, un desembolso de entre 20 y 60 euros, «aunque esto depende más de la localidad y del establecimiento en concreto», señala el informe.
Para el niño, la ropa suele ser más barata. Además, hay una mayor diversidad dependiendo del tipo de traje que se escoja. Un traje de almirante tiene un precio medio sobre los 228 euros, mientras uno de marinero está en los 160. Entre los dos precios se sitúa un traje de calle, al que se le puede sacar más utilidad.
Los complementos comunes entre niño y niña adquieren singular importancia en cuanto al gasto, según remarca el informe de la Unión de Consumidores. Así la tradicional medalla o cruz de oro, dependiendo del tamaño y los quilates, tiene un precio medio que ronda los 220, aunque también se puede encontrar una medalla que haga similar servicio por unos 60. A eso hay que sumar el rosario o la Biblia que suponen 60 y 35 euros respectivamente. A modo de resumen, para una niña, el vestido de Organza, los accesorios básicos y la medalla, suponen un gasto medio de 645 euros, mientras que vestir a un niño con traje de almirante, medalla y accesorios sale por unos 523 de media.
«En ambos casos, niño y niña, es posible optar por un traje o vestido de calle, con la ventaja de que se podrá seguir utilizando con posterioridad. De este modo se puede amortizar mejor esta inversión. Además, son mucho más económicos: entre 150 y 170 euros de media respectivamente. Otra de las situaciones de ahorro estriba en el alquiler del traje o pedirlo, cuando existe esa posibilidad a algún familiar o amigo, pues arreglarlo para adaptar la talla y añadirle nuevos adornos puede salirnos por unos 40 euros», añade el informe.
De todas formas, la mayor partida se la lleva el banquete. En este sentido, la Unión de Consumidores de Castilla y León recomienda para disminuir este gasto realizar una merienda o comida familiar, a ser posible en casa, con un número de invitados reducido.
En el caso de optar por la celebración en un restaurante, a la hora de concretar el banquete se pueden encontrar todo tipo de precios. Normalmente, lo que se hace es negociar y elegir un precio de menú. Incluso hay muchos locales en los que, por un precio determinado, ofrecen distintos tipos de menús, según los gustos de los comensales.
A todo esto hay que añadir el desembolso, «nada desdeñable», del vestuario de los familiares más directos del niño o niña. Es habitual que la madre, padre y hermanos estrenen traje ese día tan especial, o al menos, algún complemento importante acorde con la ceremonia.