VILLAQUILAMBRE
Ningún acuerdo de gobierno es del todo nuevo
El Consistorio ha vivido pases de políticos de un partido a otro, pactos a tres y con no adscritos.

El actual alcalde popular de Villaquilambre, Manuel García. DL
p. infiesta | villaquilambre
Villaquilambre no ha sido, desde el comienzo de la Democracia, una plaza fácil de gobierno. Las piruetas políticas que ha sellado ahora el PP para dar estabilidad a su equipo con un edil de UPyD, otro no adscrito y dos concejales de UPL con un largo historial de cargos en la Corporación, no son nuevas para los ciudadanos, que han visto todo tipo de pactos y cómo algunos cabeza de lista han ido rotando por varios grupos municipales.
El PSOE ha cogido el bastón de mando en cuatro legislaturas, UPL en dos y el PP, en tres, las dos últimas con el actual regidor, Manuel García, que obtuvo los mejores resultados para el partido desde 1991. Sin embargo, las fichas del elenco político se han mezclado e intercambiado sobre el tablero dando lugar a curiosos acuerdos.
El primer alcalde del municipio fue socialista y es el padre del actual regidor. Manuel García Santos sólo pudo gobernar por mayoría en su debú. En los siguientes comicios, participó como Independiente, y de 1987 a 1991 se presentó por el PP y logró el sillón de Alcaldía gracias a un acuerdo con el CDS y el Partido Demócrata Popular, que desbancó a la lista más votada del PSOE. Estuvo 24 años en la política activa, justo hasta 2003 en que le dio el relevo su hijo con el PP.
García Santos había protagonizado en 1995 uno de los tres acuerdos entre fuerzas aparentemente tan dispares como el PP y el PSOE. El segundo se produjo en 2004 y elevó a la Alcaldía al secretario municipal, Miguel Hidalgo, que gobernó con apoyo de los tres concejales populares (uno de ellos García hijo) hasta que el PP también se fracturó con el abandono de Maribel Lorenzana el 9 de mayo de 2006. La entonces edil de Urbanismo continuó apoyando en solitario al regidor como no adscrita e Hidalgo resistió el último año en el sillón de mando, a pesar de estar en minoría.
Moción de censura
Aquella legislatura había arrancado con una victoria de UPL (8 concejales) y un breve acuerdo con el PP (3), que saltó por los aires por una tasa de basuras. Los populares acercaron entonces posturas con el PSOE (6) de Hidalgo y accedieron al poder tras perder una moción de confianza Lázaro García Bayón y plantearle una moción de censura. La maniobra costó a los seis ediles socialistas la expulsión del partido y fundaron Civiqus. Una ‘alianza ciudadana’ con la que se presentaron en 2007 y con la que ganaron los comicios revalidando sus seis representantes. No obstante, quedaron fuera del poder por el tripartito sellado entre UPL, PSOE y PP, que devolvió la Alcaldía a García Bayón. Entre los populares de ese equipo no estaba ya Manuel García, que había roto con el partido tras la imposición del ex leonesista Jesús García Flórez como cabeza de lista. También constituyó su propia formación independiente, el Inpovi, con la que logró un escaño. En la cita de 2011 con las urnas resurgió como el Ave Feníx de sus cenizas, el PP le volvió a acoger, resultó la fuerza más votada (5 concejales) y ganó el sillón de mando para el PP tras 20 años sin regidores ‘azules’. García gobernó con los cuatro ediles de Civiqus, que en las últimas elecciones se presentaron por el nuevo partido naranja de Ciudadanos. Sin feeling ya, García ha vivido casi ocho meses con la espada de una posible moción de censura de las fuerzas de izquierdas, desbaratada con la expulsión de los ediles de C’s. Su reciente pacto a cuatro bandas le da la mayoría.