patrimonio en alza
Castrillino recupera la talla de San Miguel
El Ayuntamiento contribuye a reparar con casi 3.800 euros la imagen, deteriorada por insectos y actuaciones que taparon la obra original.

La concejala de Cultura comprobó la restauración de la pieza. DL
p.i. | villaquilambre
Castrillino, el último pueblo de Villaquilambre siguiendo la carretera de Santander y una población inferior a 100 habitantes, recupera la talla y el color de su patrón, San Miguel. Una pieza muy deteriorada por el paso de los años, las humedades, los insectos y los malos retoques que llegaron a ocultar la maestría original de su escultor. El Ayuntamiento de Villaquilambre ha contribuido a sufragar los casi 3.800 euros que ha costado la reparación de una pieza efectuada en madera de pino, según estima la restauradora. La imagen presenta al arcángel sobre el cuerpo de un demonio, vestido con coraza de soldado romano, como se solía representar en el siglo XIV. En la mano derecha porta una espada. Su ‘puesta a punto’ ha consistido en eliminar «su grosero repinte tanto en carnaciones como en vestimentas», señala, una desinsectación, estucado y reintegración. Castrillino fue el Castro Rege, una aldea perteneciente al realengo medieval y cuya antigüedad se puede datar en función de la pila bautismal de su iglesia, un ejemplar de corte visigótico que se encuentra hoy en el museo diocesano de León. Aunque en la actualidad posee pocos vecinos, la población fue muy importante puesto que tuvo su propio fuero, concedido por el maestre Fernando González y el Cabildo de la orden de Santiago.
El Ayuntamiento de Villaquilambre ya ayudó también hace dos años a restaurar otra talla, la de Santiago Matamoros que custodia la localidad de Villamoros de Las Regueras desde hace tres siglos. Se recuperaron sus colores originales y el esplendor con que se hizo en el siglo XVIII. La actuación sobre la pieza era muy necesaria, sobre todo el caballo, que presentaba grietas importantes y diversos deterioros.