Un dispositivo capaz de detectar consumo en siete minutos



Poco más de siete minutos bastan para definir si un conductor ha consumido hasta cinco tipos de drogas, que se consideran altamente preligrosas al volante. Cannabis, cocaína, opiáceos, anfetaminas y metanfetaminas. El proceso de evaluación comienza por la percepción de los agentes ante los signos externos que muestren los conductores, de evidencias notables de consumo de alguna de esas sustancias. El test consiste en una prueba salival en un vial y en su análisis en un dispositivo autorizado como detector de sustancias estupefacientes; si resulta positivo, se remite a un laboratorio para realizar el contraanálisis.