CAMBIOS EN LA SANIDAD LEONESA
La Regla negocia entrar en un grupo sanitario privado y dejar de depender el Obispado
El obispo acepta para garantizar los puestos de trabajo, porque la situación social actual "es muy diferente" a la que motivó hace 50 años la creación de la Obra Hospitalaria y las previsiones de que este sector de la sanidad va a sufrir en el futuro fuertes cambios estructurales

Fachada del hospital de La Regla, situado detrás de la Catedral de León.
La Obra Hospitalaria Nuestra Señora de Regla (OHNSR) ha iniciado contactos para acordar su integración en un grupo de gestión hospitalaria con la garantía de que la Diócesis salvaguardará la "identidad de la institución para garantizar su función social y humanitaria desde los fundamentos de la fe cristiana".
Las negociaciones se han abierto, una vez oídos por parte del obispo de León, Julián López, los organismos consultivos de la Diócesis y el Patronato de La Regla,con una empresa privada radicada en Madrid y especializada en la gestión de grupos hospitalarios a fin de que ésta presente sus ofertas en orden a integrar en ella, en el modo que se convenga, la citada Obra Hospitalaria, propiedad de la Diócesis, y sin que ella pierda su propia identidad.
La Diócesis explica que varias la son las razones para abrir este proceso: el convencimiento de que la situación social actual es muy diferente a la que motivó hace 50 años la creación de la Obra Hospitalaria, y las previsiones de que este sector de la sanidad va a sufrir en el futuro fuertes cambios estructurales.
También la preocupación por encontrar a tiempo las soluciones más adecuadas para salvaguardar los puestos y las condiciones de trabajo de los actuales empleados, y el convencimiento de que, a medio y a largo plazo, va a ser muy difícil mantener la calidad y la competencia necesarias en el campo de la sanidad.
Asegura que esta decisión no nace en absoluto de la existencia de ningún tipo de crisis ni financiera ni técnica ni laboral dentro de la Obra Hospitalaria, sino del propósito de realizar una función social y humanitaria de la fe cristiana, sin ánimo de entrar en competencia empresarial con otras entidades civiles o religiosas.