Adiós a los 1.600 kilómetros que se iban a controlar desde León
La pérdida de la concepción del edificio como CRC borra los esquemas iniciales en los que se basaba la necesidad de invertir los 12,7 millones de euros, que fueron promovidos durante los mandatos de Zapatero. Su justificación estaba en que desde León se regularían los tránsitos de las líneas Madrid-Valladolid, Valladolid-Palencia–León–Asturias, Palencia–Santander, Madrid– Galicia, Eje Atlántico y Venta de Baños-Burgos–Vitoria–Bilbao–San Sebastián. En total, más de 1.600 kilómetros AVE que, de acuerdo a las manifestaciones de Gonzalo Ferre se llevarán desde el puesto de mando de Puerta de Atocha, en Madrid. Además, se tendrá que redefinir el equipamiento que había definido: «un gran videowall de 26 metros de longitud adaptado a la geometría de la sala para el control del tráfico ferroviario desde 17 puestos de control», según se citaba en la información que manejaba Adif en su página web.