policía judicial de la guardia civil
Muchas pesquisas para que nadie venda humo
La Comandancia de la Benemérita en León cuenta con el mejor equipo de investigación de incendios del país, que resolvió 37 casos el año pasado, además de elaborar 77 informes balísticos y 136 de grafística.

Efectivos del equipo de incendios de la Guardia Civil de León, en acción sobre el terreno durante la investigación de un caso. GUARDIA CIVIL
miguel ángel zamora | león
De Canarias a Cataluña, de Badajoz a Cantabria... No hay incendio importante en el que el equipo de investigación de la Guardia Civil en León no esté presente. «Estuvimos a punto de ir al de las ruedas de Seseña (Toledo) y en Campofrío (Burgos) no actuamos porque no era demarcación nuestra por 150 metros».
Américo Da Silva, el teniente responsable de la Unidad de la Policía Judicial de la Guardia Civil, está orgulloso de sus hombres. Su departamento de balística ha emitido 77 informes en el último año, ha realizado 136 pericias de grafísticas y ha estado en 37 incendios de importante magnitud.
El equipo de incendios figura a la cabeza de los más reputados del país. El teniente, un subteniente y dos guardias se encargan de la tarea. «Somos el equipo de referencia en el país, dos de nuestros integrantes son los responsables de las conferencias que se dan en verano en la Universidad Menéndez Pelayo de Cantabria». Hay casos como el del subteniente Darío que son encomiables: «Es una verdadera eminencia».
Peritos de tres áreas realizan las pruebas en los laboratorios. «Balística es lo más bonito y lo más matemático. Grafística es costoso y más interpretativo. Incendios tiene buena parte de sus efectivos fuera. Están trabajando en el caso de Embutidos Rodríguez».
La labor de los profesionales de la Benemérita en este área tampoco es baladí. Deben someterse cada seis meses a los exámenes de los controles de calidad. «En balística por ejemplo, nos mandan muestras ciegas. Si se falla un primer examen, es un aviso. Si se falla el segundo, se pierde la potestad de firmar informes y hay que enviar al guardia a un curso de reciclaje de dos meses, para que empiece de nuevo y vuelva tutelado por un responsable», explica el jefe de la unidad.
Incendios tiene además de la presión habitual, la de los riesgos laborales. «Trabajamos con material de amianto, que es cancerígeno. Hay elementos tóxicos...» El grupo es el ojito derecho de la unidad pero tiene las condiciones de trabajo más precarias. Cuando llega un momento determinado, se les busca un destino más cómodo.
SEIS DÍAS POR UN MECHERO
«Hemos llegado a descargar un camión entero de escombros para buscar un infiernillo», explica el cabo Mario. Fue en Salamanca. A veces hay que remover seis días a pico y pala toneladas de material quemado para buscar el encendedor con el que se inició la ignición. Otras veces hay menos suerte: «Cuando nos llamaron para acudir a RMD ya habían removido todo y desistimos de intentar investigar nada, era imposible».
Un informe puede llevar hasta 600 páginas y elaborarlo es la parte fina de un extenso trabajo de campo: «Normalmente decimos que hasta que no acabamos, no salimos. Además las fotos hay que hacerlas al amanecer o al anochecer».
Balística de León es el laboratorio más antiguo de España. Los datos que recaba se remiten al Saib (Sistema automático de identificación de balística) para que consten en un fichero central que ha permitido en León resolver casos datados en Portugal o Alemania. Cuenta con la particularidad de que de las tres féminas que se dedican en toda España a esta materia, dos están en la Comandancia de Fernández Ladreda.
Nada queda al azar en el departamento. El control de las básculas de pesaje exige que las máquinas estén encendidas casi todo el día y que se sometan a calibraciones muy estrictas. Los informes de los análisis microscópicos deben recoger con exactitud espartana las condiciones de la muestra, para poder reproducirlas en cualquier momento en otro laboratorio. La campana extractora de los gases que genera la manipulación de las armas, para comprobar sus números de serie, es pieza clave para evitar intoxicaciones por los humos generados... Y así todos con los elementos.