«Cada español paga 800 euros más por el fraude que cometen otros»
Según el Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha), en función de la actual presión fiscal, el erario público deja de recaudar 90.000 millones cada año por la economía sumergida, fijada en el 24,5% de la economía española según los datos más recientes ofrecidos por este grupo de funcionarios, los que más estadísticas manejan en asuntos tributarios.
Sin contabilizar las cotizaciones sociales que no se abonan, 60.000 millones de euros de esos 90.000 serían de impuestos que no se pagan por no declararse. «Erradicar al 100% el fraude fiscal es algo muy complicado, o imposible, pero reducirlo hasta los niveles que tienen los países de nuestro entorno, supondría que España recuperase cerca de 40.000 millones al año. En definitiva, cada español está pagando entre 800 y 1.000 euros al año en impuestos de más por ese fraude fiscal que cometen otros», señalan fuentes de este colectivo a nivel nacional.
Recientemente, la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados aprobó impulsar un plan integral de lucha contra el fraude para reducir esa economía sumergida.
Ghesta considera «imprescindible» elaborar una estimación oficial de la economía sumergida y pide aumentar el número de empleados para equiparar la plantilla de la Agencia Tributaria a la media de las administraciones tributarias de otros países de la UE.
No son las únicas medidas. También piden que se iguale el delito fiscal a los delitos cometidos contra la Seguridad Social o contra los Presupuestos Generales de la UE, de forma que se penalicen las acciones fraudulentas por encima de los 50.000 euros, aumentando igualmente el plazo de prescripción a 10 años y considerando el tipo gravado cuando el importe de los defraudado supere los 120.000 euros.