LA REIVINDICACIÓN DEL SERVICIO DE VASCULAR
El quirófano híbrido que se le niega a León disminuiría el riesgo de muerte
El equipamiento reclamado permite hacer intervenciones sin abrir por completo al paciente

La sala híbrida obligaría a eliminar uno de los quirófanos actuales o ubicarla en otra área. DL
s. vergara / á. caballero | león
No habrá quirófano híbrido en León, a pesar de las reivindicaciones de los profesionales y la Plataforma por la Defensa de la Sanidad Pública. Como mucho se pedirá presupuesto en 2017 para mejorar los equipos de rayos, como admite el gerente del Hospital, Juan Luis Burón. No habrá reforma, a pesar de que es el único hospital de la Comunidad que carece de estos medios y de que, con su entrada, se podrían hacer «intervenciones quirúrgicas sin que haya necesidad de abrir por completo al paciente», como recuerda en jefe del servicio de Cirugía Vascular, Andrés Zorita. Pero la reclamación no será atendidoa a pesar de que el profesional, abanderado de la queja con una batería de cartas enviadas a todas las autortidades sanitarias de la Junta, insiste en que, en operaciones como las de aorta, «la posibilidad de trabajar por dentro de las arterias para realizar los empalmes sin abrir el tórax y el abdomen disminuye los riesgos de muerte, pérdida de sangre, insuficiencia renal y paraplejia».
La entrada de este nuevo quirófano no sólo serviría para vascular, como reseña Zorita. El responsable médico del servicio subraya que, «aunque generalmente se realizan cirugías vasculares, de neurocirugía y cardíacas, nos encontramos con que muchas otras especialidades pueden obtener resultados realmente sorprendentes con los procedimientos en salas de cirugía híbrida».
Estas salas de rirugía se definen por sus «equipos de imagen muy sofisticados y avanzados, como los escáneres de MRI, los TC o TAC y los arcos en C fijos, entre otros», explica Zorita. La suma de esta tecnología de vanguardia tiene como finalidad «ofrecer la posibilidad de intervenir quirúrgicamente el cuerpo del paciente de una manera mínimamente invasiva, lo que resulta menos traumático, facilita la realización de cirugías más precisas y detalladas y, además, propicia un mejor y más pronto restablecimiento». «Un cirujano es capaz de movimiento de gran finura, destreza y precisión con técnicas convencionales. Si además cuenta con estos avances puede hacer intervenciones que en otro tiempo eran consideradas imposibles», resume el profesional.