Dos años para negociar un ‘divorcio’ que recomponga las relaciones
Incluso en el caso de que ganase el referéndum la opción de ‘leave’ (salir) frente a la de ‘remain’ (permanecer) en la UE, la ruptura de la situación actual sería paulatina. Par empezar, debe activarse el procedimiento previsto en el Tratado de la UE desde 2009, para solicitar la salida de la unión y negociar durante al menos dos años las condiciones del ‘divorcio’.
El plazo puede prorrogarse si se ponen de acuerdo todos los miembros de la UE. Y los expertos coinciden en que no se tardaría menos de siete años en fijar un marco de separación.
Que pasaría por renegociar las condiciones de libre circulación de los ciudadanos, así como los derechos de acceso al mercado laboral o a la asistencia sanitaria.
Lo que sí consideran los analistas es que se producirá de forma rápida una depreciación de la libra, lo que desataría la inestabilidad financiera. Un ‘pánico’ entre los inversores, que temen cualquier riesgo político; pero también un nuevo escenario de las normas de comercio del Reino Unido con el resto de los países. Las exportaciones, el turismo y las inversiones sufrirían estas consecuencias.
La depreciación de la divisa británica provocaría una pérdida de competitividad inmediata de los productos que se le venden, que serían más caros. Y eso pondría en peligro la senda de crecimiento de las exportaciones que se sigue en los últimos años.
Además se incrementarían las barreras arancelarias, lo que no sólo dificultaría los trámites sino que encarecería aún más los procesos, y en consecuencia reducidía los márgenes empresariales.
Este jueves tanto los británicos como el resto de la UE tendrá la respuesta a todas estas incógnitas.