TRIBUNALES
El arma con la que fue asesinado Larralde ya se usó en otro tiroteo contra una familia
Una pareja y sus tres hijos fueron disparados en Armunia en enero de 2010 con la misma pistola por dos jóvenes, uno imputado en el caso

El bar en el que presuntamente se organizaron los encuentros entre los integrantes de la trama.
DL | LEÓN
El arma con la que se cometió el crimen de Roberto Larralde había sido utilizada previamente en un tiroteo que se registró en Armunia el 6 de enero de 2010. Una pareja y sus tres hijos fueron atacados por dos jóvenes que viajaban en un vehículo contiguo al suyo y que según los denunciantes, la emprendieron a disparos contra ellos «porque decían que les habíamos mirado mal». El vehículo de las víctimas recibió tres disparos y una de las menores que contempló la escena se orinó encima a consecuencia del trauma que le causaron los hechos.
El sumario del crimen de Roberto Larralde, asesinado de forma violenta en septiembre de 2014, obra en poder de este periódico y relata en uno de sus informes que la bala que acabó con la vida de la víctima fue disparada desde una pistola que uno de los imputados, también detenido por los hechos de hace cuatro años, vendió a miembros de la trama que según el fiscal se concertó para poner fin a la vida del ex boxeador, cuya esposa mantenía una relación sentimental con un conocido empresario maderero de la Montaña Oriental (siempre según la versión de la acusación pública) . Fue este hecho el que desencadenó supuestamente el crimen.
El fallecido y su esposa tenían una orden de alejamiento pero no estaban separados y pese a las desavenencias, se veían habitualmente. El líder del plan tramó, de acuerdo a las tesis de la fiscalía, un plan para poner fin a la vida del joven y poder dar así rienda suelta a su vinculación sentimental con la mujer.
El tiroteo en el que se usó la pistola con la que luego se dio muerte a Larralde tuvo lugar en las inmediaciones de Michaisa. La pareja y sus hijos procedían de la zona de Michaisa cuando apreciaron como un Wolkswagen negro se les acercó y de él se bajaron dos jóvenes, uno de los cuales había tenido desavenencias con el padre de los niños puesto que les habían quemado un vehículo en la misma área.
Tras bajarse del coche con una cacha en la mano y siempre según la versión de la denunciante, se dirigió hacia ellos diciendo «me habéis mirado mal» y comenzó a golpear con el objeto al varón, momento en el que el padre de los niños trató de refugiarse en el domicilio de los abuelos, a los que acababan de visitar. La madre de los pequeños se interpuso para evitar que fueran agredidos y también sufrió lesiones. A continuación, el otro joven que viajaba en el coche de los agresores acudió a la guantera, sacó la pistola y comenzó a disparar, impactando los proyectiles en la luna y en la chapa del coche. Dos meses antes, el vehículo que poseía la pareja había sido quemado en la calle Sol y como posible sospechoso de la autoría de loo ocurrido la joven había apuntado el nombre de uno de los imputados en el crimen de Larralde, al que el fiscal atribuye la venta de la pistola utilizada para cometer el asesinato.
El imputado por el crimen de Larralde negó su participación en aquel tiroteo y manifestó que la víctima y él antes eran amigos y que estas personas faltaban al respeto a su madre, a sus hermanas y a su novia y por eso se llevan mal. Que el declarante no tiene pistola ni ningún arma a su nombre. Que el declarante está en paro, no percibe ningún tipo de prestación. Que el día 6 de enero tuvo un forcejeo con el denunciante, pero que el declarante no le amenazó con ningún arma. Que los impactos de bala que hay en el turismo los han causado ellos porque ellos sí que tienen armas. Que cuando discutieron y forcejearon no estaban los niños allí. Que no consume ningún tipo de sustancia. Que son ellos los que le están haciendo la vida imposible al declarante y su familia. Que no golpeó en ningún momento a la mujer. Que todo lo que dicen es mentira, que en ningún momento llegó a encañonar con una pistola a ninguno de ellos. El juicio se archivo porque ninguna de las partes se presentó en los juzgados.