Galicia ya es firme competidora de León por el polo aeroespacial
En pleno auge del sector, Lugo gana puntos con los drones civiles y Orense ofrece el primer grado.

El simulador para la gestión del tráfico aéreo se orienta a formar ingenieros. SECUNDINO PÉREZ
A. Calvo | León
León está luchando por hacerse un hueco en el sector de la automática, los drones y la aeronáutica. Campos que actualmente se encuentran en pleno desarrollo y que son para muchos un futuro inminente y lleno de posibilidades. León apuesta fuerte por ser un polo tractor, que aunque aún carente de una normativa nacional que permita su expansión y consolidación, ya ha logrado en poco tiempo conseguir hitos como ser la primera sede en el continente europeo de la mayor organización de drones y robótica del mundo, la estadounidense Auvsi, a lo que se suma la creación en el Ferral de Bernesga del primer batallón de inteligencia del Ejército con drones de clase 2, el Grosa. A pocos kilómetros, Galicia también está dando pasos para ser pionera en este nuevo campo y tras la apuesta por el parque tecnológico e industrial de naves civiles no tripuladas en el aeródromo de Rozas (Lugo), que cuenta con un fuerte respaldo público —con una inversión de más de 40 millones de euros a la que hay que añadir otros 75 millones del sector privado hasta 2026—, la Universidad de Vigo comenzará a impartir en septiembre en su campus de Orense el grado de Ingeniería Aeroespacial, con 50 nuevas plazas.
La Escuela de Ingenierías de León cuenta con un grado de Aeroespacial ya consolidado —con una de las nota de acceso más altas de la Universidad de León, siempre por encima del diez—, con alta demanda y con laboratorios e institutos muy especializados y técnicos, como el simulador de la torre de control inaugurada por la ministra de Fomento en funciones, Ana Pastor, Cartum o el Instituto de Automática y Fabricación, que son ya toda una referencia. La Universidad, junto con el Ejército, se han convertido en motores de este polo que cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento de León y la Diputación provincial y del sector privado de la mano del Aeródromo de Los Oteros. Unas instalaciones punteras con el mayor hangar europeo para el vuelo indoor de drones.
Colaboración
«Galicia se está centrando mucho en el campo de los drones y León va más allá con los sistemas autónomos o la red de transporte. Nuestro proyecto es más ambicioso», apunta el catedrático de la Universidad Ángel Alonso, quien lidera el proyecto Drotium, que ya ha sido presentado a varios ministerios y que busca desarrollar una red automática de transporte con vehículos no tripulados. Alonso destaca que la pugna entre Galicia y León no debe darse y aboga por «buscar sinergias de colaboración para crear un polo común que permita crear una masa crítica y competir frente a otros países, como Estados Unidos, donde es más complicada la gestión de las leyes».
El profesor de la escuela de Ingenierías también remarca el respaldo económico institucional con el cuenta Galicia, mientras que en León está «el libre mercado, con lo que debemos generar crédito para atraer a la empresa privada». Sin embargo, lo que más destaca el catedrático leonés son las posibilidades de un sector «tan grande en el que aún está todo por hacer».
Entre los puntos a desarrollar, la propia normativa española que regule las actividades del uso de los vehículos no tripulados, lo que también condiciona las posibilidades de las acciones profesionales con ellos. En Galicia, entre las cuatro provincias, hay actualmente más de 80 operadores acreditados por Aesa, frente a la veintena con los que poseen los permisos en León, la mayoría para la filmación, fotografía y levantamientos aéreos.