ECONOMÍA
Casi 100.000 leoneses tendrán de pensión menos de la mitad de su sueldo

Dos pensionistas en Botines, durante la marcha del 1º de Mayo.
Cuando la generación nacida en los 90 llegue a su edad de jubilación las pensiones públicas serán de menos de la mitad del último salario por el que hayan cotizado. Esa es la previsión de la OCDE, que alerta sobre las crecientes dificultades para financiar el sistema de pensiones en España. El organismo internacional calcula que quienes se jubilen alrededor del año 2060 cobrarán menos del 50% de su salario entonces. Sólo contando con los leoneses nacidos ya a partir de 1990, esto supone que casi 99.000 jóvenes y niños de hoy deberán hacer cálculos con parámetros bien distintos a los que hoy se utilizan para establecer las bases económicas de la última etapa de su vida.
Hucha menguante
No serán desde luego los únicos, el debate sobre el futuro de las pensiones públicas es uno de los grandes asuntos pendientes en la política y el consenso nacionales. De momento lo único cierto es que la hucha de las pensiones mengua a pasos agigantados, y no se encuentra la fórmula para sostener el sistema actual. Ni parece que vaya a ser posible articularlo tal y como lo conocemos de cara al futuro.
La OCDE reconoce que en todos los países las pensiones tienden a decrecer, pero advierte de que sólo en España el sistema de previsión del futuro se basa de manera casi única en la prestación a cargo del sistema público. En 14 de los 34 estados de la UE es obligatorio tener un sistema de pensiones privado, y otros 9 cuentan con uno de este tipo de forma voluntaria.
El organismo reconoce que el hecho de que en España la jubilación pública garantice de media un 80% del salario que se percibe en la última etapa en la que se está en activo incentiva poco el ahorro. Sin embargo, esta «generosidad» estatal no parece que vaya a poder mantenerse en el futuro.
Más problemas
Las situaciones demográfica, laboral y económica no acompañan tampoco al mantenimiento del sistema actual. Una población que envejece y vive más tiempo (por tanto cobra más de las arcas públicas), y un mercado laboral al que cuesta acceder y que está marcado por la precariedad y los bajos salarios, son ecuaciones difíciles de cuadrar. Cada vez será más difícil que los trabajadores en activo sostengan la financiación de las pensiones.
Y la cultura del ahorro para este fin no está implantada en la población. Mientras en los países de la OCDE el patrimonio en fondos de pensiones se sitúa de media en el 34% del PIB, en España sólo es del 9%. Y son muy pocos los jóvenes que ahorran ya con este fin.
El problema, en todo caso, no es sólo de los más jóvenes. El Fondo de Reserva de la Seguridad Social se agotará a muy corto plazo. La recaudación de las cotizaciones no alcanza ya para cubrir el coste de las pensiones. El debate y la búsqueda de soluciones resulta inaplazable.