ECONOMÍA
Más de 30 grandes empresas de León deben adelantar el Impuesto de Sociedades
La Fele advierte de que el pago a cuenta causa problemas de liquidez y retrasa la creación de empleo

Las empresas que facturan más de 20 millones de euros tendrán que adelantar más a Hacienda. JESÚS F. SALVADORES
maría j. muñiz | león
La decisión del Gobierno de rescatar e incrementar el pago fraccionado del Impuesto de Sociedades a las empresas cuyo volumen de negocio sea superior a 20 millones de euros afecta a 33 empresas leonesas, que son las que según los resultados del ejercicio 2015 superan esta facturación anual. Desde la Federación Leonesa de Empresarios (Fele) muestran su disgusto con las decisiones del Gobierno en funciones sobre la fiscalidad empresarial, y aseguran que esta medida «causa problemas de liquidez a las sociedades».
El presidente de la patronal, Javier Cepedano, lamenta que «al final siempre sean los empresarios los que paguen las consecuencias de todo, ahora dándole un anticipo al Gobierno que nos obliga a sacar dinero de nuestra tesorería para dejárselo a la Agencia Tributaria a interés cero».
Cepedano insiste en que lo que el empresariado espera del Ejecutivo es «que baje los impuestos definitivamente, porque es la única manea de generar riqueza, de activar la económica y crear empleo. Al final lo que se ha decidido es retirar liquidez del mundo de las empresas para que el Estado pague su déficit, que es fruto de su mala gestión».
Tipo mínimo
El aumento del tipo mínimo del pago fraccionado del Impuesto de Sociedades entrará en vigor este año, en las liquidaciones que se realizarán en octubre y diciembre (si ya hay formado nuevo gobierno, porque requiere una modificación con rango de ley). Se prolongará al menos el próximo año, y no se descarta que vaya más allá si la situación lo requiere.
La modificación que el Gobierno en funciones ha enviado a Bruselas para salvar la multa por el déficit excesivo establece un aumento del tipo mínimo desde el 12% actual hasta el 20 ó 25% sobre el resultado contable, que se aplicará únicamente a las empresas que facturen más de 20 millones al año. El Estado prevé ingresar alrededor de 7.000 euros adicionales con esta medida.
Las empresas realizan los pagos a cuenta del Impuesto de Sociedades en abril, octubre y diciembre, como un adelanto de la declaración anual que se realiza en julio (la del año pasado se está revisando ahora). Durante la crisis se obligó a las empresas a adelantar una cantidad mínima sobre el resultado contable, sin tener en cuenta las deducciones fiscales que podrían aplicarse en la declaración definitiva de julio.
Se trata en realidad de una medida que permite al Gobierno obtener liquidez de forma importante. Hacienda devuelve en julio pero vuelve a recaudar en octubre y diciembre, el dinero es de las empresas, pero está la mayor parte del tiempo en las arcas públicas. De hecho el Gobierno señala ahora que el aumento del pago fraccionado tiene un efecto «puramente financiero», ya que el adelanto se compensa en la liquidación definitiva del impuesto. De forma que en la liquidación de julio de 2017 se devolverá a las empresas lo que hayan pagado de más este año.
Recuperado
Hacienda ya exigió a las empresas este pago adelantado entre 2013 y 2015, entonces era de un 12%. La previsión de incremento de ingresos por el Impuesto de Sociedades hizo que se renunicara a este adelanto en el ejercicio en curso, pero la recaudación se ha desplomado, muy lejos de las previsiones del Gobierno, y eso ha contribuido a poner en un brete el déficit público.
De ahí que ahora se intente convencer a Bruselas de que con esta medida se puede rebajar la desviación de las cuentas públicas nacionales.