El PSOE defenderá una ley sobre la «tortura» de las listas de espera
También pide revertir los recortes y solucionar la carencia actual de al menos 300 especialistas .
dl | redacción
La portavoz de Sanidad del PSOE de Castilla y León, Mercedes Martín, anunció ayer que llevarán de nuevo al Pleno de las Cortes una proposición de ley que regule los tiempos máximos de demora en la atención sanitaria, ya que las listas de espera actuales son «una tortura» para los pacientes. En una rueda de prensa en la que hizo balance del primer año de legislatura, Martín recordó que el PP rechazó en solitario tramitar una proposición de ley que regule las listas de espera mientras que el resto de grupos de la oposición se mostró favorable a abrir un debate sobre este asunto para establecer legalmente unos tiempos máximos para las demoras.
La propuesta socialista es que la resolución a este problema se inicie con un análisis estructural de los recursos necesarios para limitar la espera de los pacientes, aunque con la concreción de que noventa días sea el tiempo máximo de espera para intervenciones quirúrgicas, treinta días para las consultas con los especialistas y veinte días para la realización de la pruebas diagnósticas.
Esta es una de las iniciativas que impulsará el Grupo Socialista tras el verano, aunque Martín también se refirió a la necesidad de revertir los recortes aplicados en la anterior legislatura, como los 300 especialistas menos que actualmente atienden a los ciudadanos. El abordaje integral de la salud mental, la atención geriátrica, los cuidados paliativos en el medio rural, las condiciones del transporte sanitario programado y el transporte de urgencias y emergencias son algunos de los temas que, en opinión de Martín, la Consejería ha «olvidado» incluir en el IV Plan de Salud que, por otra parte, los socialistas ven como «literatura» por no abordar los verdaderos problemas.
«Como no quieren ver los problemas de la sanidad es difícil que articulen soluciones», resumió la procuradora socialista, convencida de que la Consejería se dedica a hacer «montajes publicitarios» de «mucho ruido y poco más», explicó en su comparecencia.