TRibunales
El acusado del crimen de Moraña sale de Villahierro para una prueba forense
David Oubel se sometió a un examen físico y psiquiátrico y ahora espera ya por su juicio.

Oubel Renedo, a su salida de los juzgados de Caldas de Reis. SALVADOR SAS
miguel ángel zamora | león
David Oubel Renedo, el varón acusado de degollar a sus dos hijas de corta edad en la localidad pontevedresa de Moraña hace ahora un año, abandonó ayer el Centro Penitenciario Provincial de Villahierro durante prácticamente toda la mañana para someterse a una serie de pruebas médicas por los forenses de León con el objeto de completar las investigaciones y cerrar la instrucción del caso, que en breve quedará visto para la apertura de juicio oral.
Oubel fue sometido a una serie de exploraciones médicas en general y a varias cuestiones de carácter psiquiátrico en particular, con el objeto de dilucidar si en el momento de los hechos sabía realmente lo que hacía, como así sostiene en la versión inicial el Ministerio Fiscal, o si por el contrario como sugiere su defensa, estaba bajo los efectos de algún tipo de patología mental que le impidió dominar sus actos.
El crimen de Moraña tuvo lugar el 31 de julio de 2015 cuando Oubel Renedo presuntamente acabó con la vida de sus dos hijas, Candela y Amaya de nueve y cuatro años de edad, utilizando una sierra radial que había comprado en la víspera.
Cuando la Guardia Civil llegó al lugar de los hechos, el sospechoso estaba encerrado en el cuarto de baño con signos de haber intentado quitarse la vida, si bien las heridas que presentaba en las muñecas en el cuello eran leves.
El fiscal, Alejandro Pazos, pretende aplicarle por primera vez en España la prisión permanente revisable a la vista de las circunstancias que concurren. «Es una investigación dura desde el punto de vista humano, incluso para mí», manifestó recientemente a la prensa local gallega.
DESDE AGOSTO
David se encuentra recluido desde el pasado mes de agosto en el centro penitenciario leonés. Fue trasladado a Mansilla de las Mulas a consecuencia de las numerosas amenazas que recibió por parte de otros reclusos en la prisión gallega en la que había sido recluido inicialmente. El reo no parece tener demasiada vida social. Reside en el módulo de enfermería, donde mantiene un estatus de vida relativamente normal, pero cada vez recibe menos visitas y se cierra el círculo de los internos con los que mantiene contacto muros adentro.
FIN DE LA INSTRUCCIÓN
Con las exploraciones médicas y mentales que se llevaron a cabo ayer fuera de la prisión, se cierra el capítulo de la instrucción del caso, que sigue el Juzgado de Primera instancia e Instrucción número 1 de los de Caldas de Reis (Pontevedra) y el siguiente paso será ya decretar la apertura de juicio oral. La causa será vista por un Tribunal del Jurado y aunque de momento no hay fecha se estima que podría señalarse para este otoño.
Entre tanto, los informes ya obran en poder de la instructora que unicamente necesitaba las últimas pruevas que se han llevado a cabo estos días en León para poder completar las cuestiones relacionadas con la instrucción del caso.