La familia de la madre dice que usaba a las niñas como amenaza
Administrador de fincas y agente inmobiliario de 40 años de edad, el 31 de agosto del año pasado hizo una llamada al cuartel de la Guardia Civil de Caldas para advertir que iba a matar a sus dos hijas.
Cuando los agentes llegaron a su casa, ya había hecho realidad su anuncio. Dejó una nota manuscrita. Estaba divorciado, y a pesar de que en un principio se barruntó la posibilidad de que el móvil fuese una venganza, finalmente se ha descartado.
No constan antecedentes ni valencias de malos tratos aunque la familia de la madre asegura que varias veces había amenazado con hacer daño a las niñas.
«Lo único que le importa es él y nada más. Su mundo y su historia». La contundente frase la pronunció el que era novio de David en el momento de los hechos. Los expertos que analizaron el comportamiento de David Oubel no encuentran una razón que le moviera a la hora de desencadenar tan brutal ataque.