La mayoría son viviendas y sólo el 11% para otros usos
Las diferencias entre provincias son coherentes con el padrón de habitantes de cada territorio y con la actividad económica predominante, según la Junta. Aspectos que inciden en la construcción de viviendas nuevas, la rehabilitación de las existentes o una mayor tendencia al alquiler. Así, por ejemplo, el volumen de certificaciones de pisos es más elevado en provincias más pobladas o más turísticas, en aquellas con más presencia del sector servicios y en ciudades universitarias. En cuanto a la tipología de edificios que cuentan con certificación definitiva, cabe destacar que casi el 89% son viviendas (65.055 en total), ya sean bloque, individual en bloque, unifamiliar, unifamiliar aislada, adosada o pareada. El 11% restante (8.260 inmuebles) son edificios de uso terciario, donde se incluyen locales, oficinas, hoteles y residencias y centros docentes y sanitarios, entre otros.