aCUERDO URBANÍSTICO QUE NO DESARROLLÓ SUS OBJETIVOS
Almansa, convenio anulado
Defensa ya entiende en situación de anulado el convenio que firmó en el año 2009 con el Ayuntamiento de León para el desarrollo urbanístico de los terrenos del antiguo acuartelamiento de Almansa. 51.000 metros cuadrados que servirían para financiar la ronda interior en el Espolón..

Imagen del interior del acuartelamiento de Almansa en las fechas previas a la firma del convenio, en 2009. JESÚS F. SALVADORES
L. urdiales /Á. Caballero | león
El convenio para el desarrollo urbanístico del acuartelamiento de Almansa entre el Ayuntamiento de León y el Ministerio de Defensa ya es historia. También todo el entramado que dependía de este acuerdo, del que Defensa se considera desvinculado, tal y como han reconocido fuentes ministeriales a este periódico.
No habrá marcha atrás ni segunda vida para el acuerdo, que se firmó en el 2009 sin que, por diversas circunstancias, «se llegaran a desarrollar los objetivos en los plazos señalados en el documento. Por este extremo, desde Defensa se considera por anulado el acuerdo, igual que desvinculadas las dos administraciones de las obligaciones que en él se recogían.
Esta apreciación eleva a oficial la sensación intuitiva de vía muerta que dejaban traslucir siete años sin novedades en torno al convenio. Defensa señala que el estado administrativo es un proceso de depuración.
Resulta de la letra que contenía aquel concierto resuelto entre el Ayuntamiento de León y el Ministerio de Defensa a través del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento, que el ministerio ingresaría 18,6 millones de euros a cambio del 75% de sus aprovechamientos; de esa cantidad, la mitad se iba a destinar a sufragar el coste de la urbanización y de las viviendas y la otra mitad se considerarían como beneficios.
Con este convenio finiquitado, al Ayuntamiento de León se le cuelga también la opción de conseguir los recursos con los que tenía previsto financiar las obras de ejecución de la ronda interior en el tramo del Espolón y peatonalización de la calle Carreras y su conexión con los Cubos.
Ajeno a las obligaciones de que ajustaba ese acuerdo, el Ministerio de Defensa podría ahora enajenar por su cuenta los más de 51.000 metros cuadrados de esos terrenos del antiguo acuartelamiento de la Carretera de Asturias (anejos al área e instalaciones de recreo de oficiales del ejército dotadas con piscina y pistas deportivas). Sólo le obligaría ceder al Ayuntamiento de León una décima parte de los aprovechamientos, como cualquier otro sector urbano, y no revertir el 25% de los terrenos, según se había pactado en el convenio del año 2009. También se liberaría de que las más de 370 viviendas previstas para este sector, según quedó asentado en el Plan General de Ordenación Urbana, se deban someter a un precio de protección oficial o público en su totalidad.
Anulado —como está ya, según considera Defensa— el convenio por los terrenos del acuartelamiento de Almansa, el problema se enquista en torno al área este del Espolón, donde 25 parcelas, con 22 inmuebles en precarias condiciones, se quedan anclados sin más actuación posible que recibir mejoras u obras de mantenimiento, agotada ya la vía que se había dispuesto para financiar sus correspondientes expropiaciones, derribo posterior, y ejecución del vial que se prevé para dar salida al tráfico desde Álvaro López Núñez hacia el sector de La Palomera. El Ayuntamiento precisa casi cuatro millones de euros para acometer esa empresa de prolongar la arteria de la ronda interior y acercarla al nudo del Espolón. León se queda sin el beneficio que le aportaría el convenio por Almansa, pero con la obligación asumida en torno al Espolón.