Diario de León

TRibunales

El fiscal pedirá 50 años de cárcel para el acusado de asesinar a sus dos hijas

El parricida de Moraña está interno en el Centro Penitenciario de Villahierro.

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

miguel ángel zamora | león

David Oubel Renedo, el interno del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro al que se acusa de dar muerte a sus dos hijas en la localidad gallega de Moraña el 31 de julio del año pasado se enfrentará a una pena de 50 años de prisión, de acuerdo a la petición de la Fiscalía de Pontevedra, que se hará oficial a lo largo del próximo mes, según ha podido conocer este periódico.

El representante del Ministerio Fiscal para esta causa, Alejandro Pazos, considera que dada la gravedad de los hechos, procede solicitar la máxima pena por el asesinato de las dos pequeñas y la prisión permanente revisable, que en caso de ser impuesta, se convertiría en el primer caso de España en el que se lleva a cabo.

Por los crímenes se solicitarían penas de 25 a 30 años en cada uno de los casos, circunstancia que se comunicará a las demás partes personadas en la causa en cuanto se recupere el pulso judicial el próximo mes de septiembre.

El Ministerio Público como mínimo introducirá las agravantes de parentesco y alevosía –con la herramienta que utilizó para matar a las niñas ni siquiera un adulto habría tenido posibilidad de defensa, inciden fuentes jurídicas–, pero casi con seguridad se sumarán otras agravantes, relacionadas con el «sufrimiento innecesario» que les causó.

La hija mayor tenía heridas defensivas en un intento desesperado de evitar la muerte. Las fuentes consultadas se detienen en ese punto para no sumar más dolor a los estremecedores hechos. Una de las indagaciones del Instituto Nacional de Toxicología y las autopsias estaban encaminada a determinar si las criaturas estaban adormecidas o sedadas. Todo apunta a que no fue así.

La investigación no ha logrado poner al descubierto el móvil. Al principio parecía una venganza contra su exmujer, pero no había conflictos serios, ni una batalla judicial en ciernes ni un detonante. Se buscaron denuncias, incidentes. La propia madre de las criaturas negó en su declaración una situación de conflicto. Las únicas «explicaciones» aparecen en las cartas que mandó el asesino a su pareja y a su prima. Confirman que Oubel estaba «enfadado con el mundo».

tracking