En busca de consenso con los comerciantes
La reforma que el Ayuntamiento de la capital diseña para la semipeatonalización de Ordoño no pasará de los planos a la ejecución de las obras sin el consenso previo con el resto de partidos políticos de la corporación municipal, comerciantes y residentes de esta emblemática vía de la ciudad. El equipo de gobierno quiere evitar sobresaltos y protestas de los colectivos afectados por las obras y pretende abrir una vía de diálogo con todos para pactar las líneas básicas de la intervención.
El proyecto inicial no tendrá rango de oficial hasta que sea pactado con la oposición y el amplio elenco de comerciantes allí asentados, ya que el Ayuntamiento quiere evitar a toda costa polémicas como las vividas con el planteamiento de la obra en la plaza del Grano o la propuesta de dedicar los bajos del estadio de fútbol Reino de León como nueva sede del Conservatorio. En este último caso la presión de la comunidad educativa, que no conocía el proyecto pactado previamente por el consistorio y la Consejería de Educación, dio al traste con las pretensiones iniciales de traslado y permitió que el centro mantuviera su sede en el edificio de la Diputación de la calle Santa Nonia, tras un acuerdo con la institución provincial a cambio de compensaciones en la consignación para las obras en colegios rurales.