León sustituirá los bolardos por cámaras en las zonas peatonales
El sistema de lectura de matrículas multará a quienes no cuenten con permiso de acceso.

El casco histórico cuenta con once bolardos de entrada, como los ubicados en Puerta Castillo. SARA CAMPOS
álvaro caballero | león
Sin bolardos que bajan y suben, algunas veces de forma inesperada para desgracia del chasis de los automóviles, ni tarjetas electrónicas que generan problemas de lectura y atascan las entradas. El Ayuntamiento de León sustituirá el sistema de control de accesos al casco histórico con la instalación de un circuito de cámaras de vigilancia. Más de una decena de dispositivos programados para la lectura de las matrículas que filtrarán aquellas que tienen autorización y, en caso contrario, cursarán de manera automática la sanción económica correspondiente a los coches y motos que no estén en el registro de residentes, cargas y descargas durante los horarios permitidos y permisos excepcionales.
La entrada de este nuevo sistema, impulsado por la Concejalía de Seguridad y Movilidad que dirige Fernando Salguero, quiere acabar con los problemas generados de manera constante con los bolardos. No sólo por los destrozos que causan en vehículos, sino también por las reclamaciones de las personas con problemas de movilidad, así como las quejas de los vecinos ante las deficiencias de funcionamiento de las tarjetas, que obligan a tener que llamar y esperar a que desde la central bajen el dispositivo. Aunque desde el consistorio se admite que durante el periodo de adaptación pueden colarse más vehículos, al carecer las entradas de los elementos de restricción, la experiencia de otras ciudades demuestra que mejora la eficiencia del control en el recinto histórico.
El cambio se ejecutará en coincidencia con la caducidad en enero del contrato de control de la red, que se modernizó en el año 2007 para el funcionamiento de los bolardos pero que se ha quedado obsoleta en comparación con otros municipios de similares características. Los pliegos del nuevo concurso recogerán la necesidad de que la adjudicataria cuente con el sistema operativo y de gestión de las cámaras, que se mantendrán en los once puntos que en la actualidad ocupan en los accesos al casco histórico de la capital leonesa.
cambio de la normativa
El Ayuntamiento tendrá que tramitar en paralelo la modificación de la ordenanza municipal que regula el acceso al casco histórico. El nuevo texto recogerá la gestión del sistema de lectura de matrículas de vehículos y las consecuencias de la infracción de entrada sin permiso, que en la actualidad acarrea el pago de una multa de 90 euros si el conductor es detectado por los agentes del cuerpo municipal.
La ordenanza definirá también con precisión el funcionamiento de uso de los permisos. En la actualidad, hay cerca de 2.500 tarjetas de acceso: más de 1.700 de residentes, 170 de carga y descarga, cuyo uso está limitado desde las 06.00 a las 11.00 horas, y 600 de usuarios de cocheras ubicadas en el casco histórico pero con domicilio fuera del mismo. A mayores, existen permisos para conductores que trasladan a personas con problemas de movilidad que residen en la zona, trabajadores de la Audiencia Provincial o de la Diputación, servicios de urgencias y transportes de cuerpos y fuerzas de seguridad o clientes de hoteles. Todos ellos quedarán contenidos en la normativa, además de los posibles casos de excepcionalidad que den lugar a la retirada de las multas, como actuaciones de emergencias o similares.
La intención de los responsables del Ayuntamiento es que el sistema pueda empezar a funcionar en los primeros meses del año, con un pequeño periodo de adaptación en el que se reforzará la vigilancia e información de los agentes de la Policía Local antes de cursar las denuncias efectivas. Sin bolardos restrictivos, la responsabilidad de entrar o no dependerá de los conductores.