El pan nuestro de cada día
No es, ni con mucho, la primera vez que ocurre un hecho como el de la noche del martes. El 9 de abril, el exceso de jornada de un maquinista obligó, también por la noche, a parar el AVE entre Chamartín y León. Al llegar a Palencia, los viajeros tuvieron que bajarse del tren y retomar el viaje en un larga distancia, con el consiguiente retraso en el horario: de las 22.31 horas previstas llegó a media noche.