El Ayuntamiento regulariza el uso de locales comerciales como cocheras
Los servicios municipales inspeccionan el funcionamiento ilegal de decenas de espacios.

Imagen de archivo de un local comercial en una zona de la capital leonesa. JAVIER QUINTANA
álvaro caballero | león
No se alquilan. No hay quien haga una oferta atractiva por ellos. Y, como salida ante la parálisis del mercado de alquiler, han empezado a abrirse como cocheras. No se trata de excepciones puntuales. Ni usos propios para los dueños de los edificios. Son ya una fórmula de explotación para los locales comerciales de los bajos de los edificios de zonas con demanda de plazas de aparcamiento: espacios que, ante la queja de los vecinos y la proliferación de los negocios, han hecho que el Ayuntamiento de León articule la fórmula para regularizar su funcionamiento de acuerdo a los usos efectivos que tienen en la actualidad. Quien quiere explotarlos, tendrá que dar de alta la actividad, adecuarse a la reglamentación y cumplir con las obras que se marquen, como controlarán las inspecciones que se pondrán en marcha desde el consistorio para revisar la decena de espacios detectados.
La medida atiende a las reivindicaciones de los vecinos de comunidades de propietarios donde habían aflorado aparcamientos en los bajos comerciales que no tenían uso desde hace tiempo. La acumulación de quejas hizo que el Ayuntamiento remitiera una consulta a la Junta conocer la fórmula con la que resolver la regularización. La solución planteada desde el estamento autonómico abre la posibilidad para que los propietarios de estos locales asienten su explotación, siempre que cumplan una serie de requisitos previos. Más allá de que den de alta la actividad y paguen la correspondiente tasa municipal, como cualquier negocio que ocasione un lucro para el propietario, los técnicos municipales vigilarán que se «los suelos estén acondicionados»; que los techos cumplan con «los requerimientos de aislamiento de la normativa de ruido», que era una de las quejas principales sobre todo de los vecinos de las primeras plantas; que se «ejecuten los sistema de extracciones de humos y ventilación»; y que «se pinten o iluminan correctamente las instalaciones», como resumen desde la Concejalía de Urbanismo y Medio Ambiente, dirigida por Ana Franco. Los requerimientos, abundan los profesionales del departamento municipal, pueden llegar incluso a que tengan que habilitarse servicios en función del número de plazas de aparcamiento.
Los objetivos, insisten desde la Concejalía de Urbanismo y Medio Ambiente, es que «no se desarrolle la actividad de una manera opaca y problemática», sino que «se cumpla con la legalidad, además de que «se garantice el servicio para los usuarios». Dos bases que, recalcan, que se vigilarán por parte de la inspección urbanística.