EDUCACIÓN
Más de 5.000 familias se unen al boicot de deberes en 108 centros de la provincia
La campaña se extenderá durante todos los fines de semana de noviembre con planes alternativos para conciliar.

Escolares de decenas de centros públicos de la provincia se han unido a la campaña sin deberes durante el fin de semana. JESÚS
Asun G. Puente | redacción
«En la escuela falta una asignatura: mi tiempo libre». La campaña promovida por la Ceapa para boicotear los deberes durante los fines de semana de noviembre, como acción reivindicativa con el fin de iniciar un debate sobre el papel de las tareas de los alumnos fuera de las aulas, suma en la provincia el apoyo de algo más de 5.000 familias en 108 centros públicos, lo que supone alrededor de 10.000 escolares de todos los niveles educativos previos a la universidad. La iniciativa plantea a la familia actividades complementarias para fomentar la conciliación en los días libres de clase.
El presidente de la Felampa, la Federación de Ampas Sierra Pambley, Arsenio Martínez, explicó ayer que la campaña «no pretende generar controversia entre padres y profesores, no queremos inmiscuirnos en la labor de los docentes, sino acompañarlos en su trabajo». Tras el primer fin de semana del boicot, comentó que no tiene noticias de que haya habido conflictos en alguno de los centros donde los padres se han unido a la iniciativa, en todos donde esta organización cuenta con representación, es decir, los 108.
«Nuestro objetivo es generar debate, que haya menos ratio de alumnos en las clases y, por tanto, más atención a los alumnos para que no haya deberes fuera del horario lectivo», afirmó Martínez. Entre las actividades alternativas a las tareas escolares, la Felampa propone visitar museos en familia, juegos, navegar juntos por Internet, cocinar, hablar de asuntos de actualidad o abordar temas como la violencia de género. De todas formas, está convencido de que con las líneas trazadas por el Consejo Escolar sobre los deberes no habrá demasiadas tareas durante los fines de semana del nuevo curso.
En su visita a León el lunes, el consejero de Educación, Fernando Rey, calificó como «inoportuna» esta huelga de deberes que, apuntó, «beneficia más bien a los padres que deben recuperar su confianza en los profesores». Anunció, además, un análisis de campo para conocer qué sucede con las tareas escolares. «Los problemas son aislados». Y recordó que el Consejo Escolar de Castilla y León ha elaborado un informe con recomendaciones que llegarán a los centros de la Comunidad para racionalizar estos trabajos fuera de las aulas.
Desde los sindicatos, el Csif, que presidente la Junta de Personal Docente en León, ha dado instrucciones a todos sus delegados en los centros para que vigilen y hagan un seguimiento del boicot para que denuncien los casos en los que el bloqueo a los deberes sea extremo. «Una cosa es que las labores fuera de las aulas sean extenuantes e impidan la conciliación y otra es que no haya unos deberes mínimos los fines de semana, que deben ser obligatorios porque ayudan a los niños», remarca el miembro del Consejo Escolar y vicepresidente de la Junta de León, Javier Ampudia.