Niegan el traslado a un preso muy peligroso de Villahierro

Sánchez Gorgas, a la izquierda, en el juicio celebrado en Vigo. EFE
miguel ángel zamora | león
La Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo ha desestimado un recurso de casación presentado por la representación procesal de José Manuel Sánchez Gorgas, un recluso del Centro Penitenciario Provincial de Villahierro, al que se le negó el traslado al Centro Penitenciario de Santiago de Compostela (A Coruña) tal y como reclamaba, en virtud del acercamiento a su familia.
El objeto del recurso se centraba en determinar la conformidad o disconformidad a derecho de la resolución d de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias que desestimó la petición del recurrente a fin de ser trasladado a un Centro Penitenciario del Galicia por la proximidad de este con el lugar en que se encuentra su familia, aunque acordó su traslado a Centro Penitenciario de León por tratarse de lugar más próximo a la residencia de sus familiares.
«Centrado así el objeto del presente recurso, y aunque la Sala entiende los motivos humanitarios que esgrime el actor en apoyo de su pretensión, no procede en este supuesto sino confirmar la resolución administrativa que se impugna porque en la misma se hace estricta aplicación de las normas legales aplicables y se razona acerca de la insuficiencia de motivos para el traslado solicitado», explica el fallo, que desestima la propuesta.
Sánchez Gorgas fue condenado por el Tribunal Supremo a siete años de prisión en abril de 2010, como autor de un delito de daños en grado de tentativa con finalidad terrorista. Fue sorprendido en diciembre de 2007 en un control de la Guardia Civil, cuando se disponía a colocar artefactos explosivos en una inmobiliaria como parte de la campaña que «Resistencia Galega» (formación a la que pertenecían) había emprendido contra la especulación.
La detención se produjo el 14 de diciembre de 2007 en la AC-550 que une Noia y Porto do Son con un artefacto explosivo en el maletero. Al observar una actitud sospechosa por parte de los dos ocupantes, los agentes decidieron proceder al registro del vehículo y durante el mismo encontraron un dispositivo de iniciación piroténico, ocho cargas con unos 580 gramos de pólvora, cinco aerosoles de gas butano y 384 gramos de metralla. Además, bajo los asientos también había una mochila que contenía un papel con la frase Perigo, bomba y otra con dos relojes.